Hay lugares donde el tiempo se detiene. Donde las horas pasan despacio, para ser disfrutadas con calma. Como temiendo a que se escapen y no regresen jamás. Donde el entorno es de una belleza tan espectacular que el corazón te dice que no debes hacer nada más que parar, detenerte para observarlo. Para saborearlo. Como si no existiera nada más en el mundo. Como si...





