Asia, Brunei, Malasia

Borneo | De selvas, hombres del bosque y atardeceres mágicos

Tan sólo su nombre nos lleva a imaginar selvas inhóspitas. Tribus que cortan cabezas. Una fauna y una flora únicas en el mundo. Borneo evoca aventura, verde, biodiversidad.

Las tribus ya no cortan cabezas ni visten en taparrabos. Las selvas son cada vez menos inhóspitas. La terrible deforestación hace que su biodiversidad esté en serio peligro. Las plantaciones de palma para aceite invaden hectáreas y más hectáreas de terreno robándole el espacio a la selva. Y el gran protagonista de esta tierra, el orangután, cada día brilla con menos luz. Pero aún así, Borneo es intenso. Apasionante. Emocionante. Y un verdadero paraíso para los amantes de la naturaleza.

Aunque habíamos viajado anteriormente varias veces a Malasia, aún no habíamos pisado nunca Borneo. Así que decidimos que este pasado verano, había llegado la hora.

Borneo es la tercera isla más grande del mundo y su territorio está repartido por 3 países diferentes: Malasia, Brunei e Indonesia. Para esta ocasión, decidimos que visitaríamos tan sólo la parte de Malasia y la de Brunei. El resto quizás venga en otros viajes.

El viaje por Borneo continuaría por la Malasia peninsular, visitando lugares que aún no conocíamos, como Kuala Terengganu y la isla de Lang Tengah. Además de una nueva visita a mi querida Bangkok. Pero esto, es otra historia…..

Borneo fue una explosión de emociones y sensaciones. Y me llenó de momentos emotivos, de mucha tranquilidad y de cientos de imágenes que nunca olvidaré. Hoy te traigo algunas de ellas.

HOMBRES DEL BOSQUE

Una de las razones para viajar a Borneo es, sin duda, poder ver a los oranguantes. Estos hombres del bosque (en malayo orang: hombre y utan: bosque) han vivido en las selvas de Borneo desde el principio de los tiempos. Actualmente sólo podemos encontrarlos en libertad en las selvas de Borneo y de Sumatra. Su presente y su futuro son cada vez más complicados debido a la deforestación, aunque es más terrible en la parte indonesia de la isla.

Poder conocer a nuestros primos hermanos en su hábitat, era una ilusión que tenía desde pequeña. Y tengo que confesar que cuando por fin los vi en Borneo, se me escaparon las lágrimas. Sólo por verlos ya había merecido la pena el viaje.

Hay un par de lugares en el Borneo malayo donde podrás ver orangutanes en su hábitat casi con total seguridad.  El centro de recuperación de Semenggoh, cerca de Kuching y el centro de Sepilok, cerca de Sandakan. Son parques protegidos en la selva en los que los orangutanes han sido rescatados de la quema de las selvas o de la cautividad de los furtivos. Y donde se les ayuda para poder regresar de nuevo a su libertad. Nadie te asegura que los veas, viven en la selva, pero si tienes suerte, los podrás disfrutar en estado salvaje o semi-salvaje.

En nuestro caso nos decidimos por el centro de Semmenggoh, y la experiencia fue totalmente emotiva. Tardaron mucho en aparecer e incluso creí que nunca lo harían. Pero cuando empezaron a presentarse, saltando de árbol en árbol, me sentí como una niña entusiasmada y emocionada. Nunca lo olvidaré.

MÚSICA EN LA SELVA

Otro de los momentos más esperados para mi durante este viaje, fue poder asistir al Rainforest Worl Music Festival. Un festival que el próximo año llega a su 20ª edición y se celebra durante 3 días en el Sarawak Cultural Village, cerca de Kuching. 3 días de música rodeados de selva y junto al mar. Músicas de todo el mundo, talleres, puestos de comida,un entorno inigualable y un ambiente de cordialidad maravilloso. No te engaño cuando te digo que fue una de las experiencias más gratificantes y divertidas del viaje.

KUCHING MULTICOLOR

No esperaba demasiado de esta ciudad, pero Kuching, la ciudad del gato, me encantó. Aunque suele ser una ciudad de paso para ver los parques, nosotros acabamos pasando 7 días. Es una ciudad relajada, limpia (algo no tan habitual en Malasia), de gentes sumamente amables, de comida deliciosa. Repleta de colores y de pequeños cafés entrañables en su tranquilo barrio chino.

BAKO Y SUS MONOS NARIGUDOS

El parque nacional de Bako fue otra de las experiencias estrella de este viaje. Aunque debo que confesar que me lo esperaba diferente, fue muy emocionante caminar entre la tupida (y calurosa) selva , subiendo y bajando raíces mientras intentábamos descubrir plantas carnívoras o a los monos narigudos en libertad, entre los árboles. El parque es muy bello y hay momentos realmente sobrecogedores.

KOTA KINABALU Y SUS INTENSOS MERCADOS

Sabía que en Borneo no me esperaban sólo esas selvas inexpugnables de mi imaginario infantil, y que encontraría ciudades bastante desarrolladas, pero me sorprendió ver en qué grado. Y esta ciudad es un ejemplo. Kota Kinabalu no me gustó. Es una ciudad sin mucha alma, con bastantes turistas de paso a otros lugares (el estado de Sabah, donde se encuentra es el más turístico del borneo malayo), muy sucia y llena de ratas y sin mucho interés a nivel cultural. Pero aún así, es una ciudad intensa, rebosante de vida y con un montón de mercados repletos de color. Aunque no fue mi lugar favorito de este viaje, no me arrepiento en absoluto de haber ido.

Kota Kinabalu también nos regaló algunas puestas de sol maravillosas.

PARQUE MARINO DE TUNKU ABDUL RAHMAN Y LA INVASIÓN CHINA

Kota Kinabalu es la base para acceder al parque marino de Tunku Abdul Rahman. Desde su puerto puedes acceder en lancha rápida en tan sólo 10-20 minutos a algunas de las 5 islas que componen el parque. Son islas con playas de arena blanca y aguas azules, rodeadas de naturaleza donde supuestamente puedes pasar un día maravilloso de playa o de snorkel. Las islas son bellas, pero la invasión de turistas chinos (y también coreanos) y el mal estado de conservación y limpieza son nefastos. Llevo años viajando al Sudeste Asiático y jamás había visto tanta invasión china como allí.  Aunque por suerte, suelen ponerse siempre juntos en la misma zona,por lo que siempre podrás encontrar un rinconcito, para estar en algo más de intimidad. Además, verlos pasarse horas y horas posando para hacerse sus fotos (son unos verdaderos expertos, sobre todo ellas) es todo un espectáculo.

BRUNEI, LA SORPRESA DEL VIAJE

No conozco mucha gente que haya viajado a Brunei. Este sultanato suele pasar casi siempre desapercibido por la mayoría de viajeros. De hecho, mucha gente no sabe situarlo en un mapa. Y resultó ser uno de los lugares donde más disfruté. Brunei no tiene grandes atractivos turísticos y eso hace que apenas tenga turistas. No tiene mucho ocio, ni tampoco muchos monumentos. Pero pasear por la capital de Brunei, Bandar Seri Begawan es un remanso de paz y tranquilidad. Es una ciudad cuidada, rodeada de naturaleza, extremadamente limpia y relajada. Sus gentes son sumamente amables y encantadoras. Las puestas de sol que nos regaló esta ciudad fueron mágicas, posiblemente las mejores del viaje.

Y lo mejor de todo es que a tan sólo unos minutos del centro de la ciudad, en una barca , puedes adentrarte a sus manglares, llenos de vida y naturaleza salvaje. Vimos monos narigudos, macacos, aves, cocodrilos, serpientes…. Una explosión de vida, junto al pueblo flotante más grande del mundo. Fue la gran sorpresa del viaje.

 

Quedaron muchos lugares y muchos parques por conocer de Borneo en este viaje. Quizás los visitemos en otra ocasión. Pero sin duda, fue un viaje repleto de tranquilidad, de color, de animales, de naturaleza, de vida, de emociones.Y siempre lo recordaré como el viaje en el que conocí a los verdaderos hombres de la selva.

 

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