Asia, Sri Lanka

Sri Lanka | Curiosidades y anécdotas

Me gustaría añadir al relato sobre nuestro viaje a Sri Lanka algunas anécdotas curiosas que vivimos en nuestro viaje a este maravilloso país.

COMPRANDO NEVERAS EN EL AEROPUERTO

La primera sorpresa y situación graciosa que vivimos, fue sólo pisar el país. Justo al entrar en el aeropuerto de Colombo, al bajar del avión, y antes de inmigración. Llegas y te topas de repente con un bazar de neveras, lavadoras, cocinas... ¡Fue graciosísimo!

¿Para que carai venderán electrodomésticos justo bajarte del avión? pensé yo… Luego atas cabos rápido y te das cuenta que esa zona todavía está libre de impuestos. Y que son muchísimos los emigrantes de Sri Lanka que viven fuera de su país y que regresan todos los años para visitar a sus familiares. Así que aprovechan para comprar esos electromésticos para sus familiares que viven en Sri Lanka, y a un precio que posiblemente será mucho más barato. O al menos , esa es la conclusión a la que llegamos…

TEA POT, TEA POT

Otra situación muy graciosa nos sucedió en Kandy. Llegamos al hotel, después de un largo viaje en tren desde Ella. Sólo dejar los bártulos y refrescarnos, subimos ipso facto a la terraza-bar de arriba del hotel. Nos sentamos y pedimos dos cervezas bien frías. El camarero todo apurado nos dice como puede (no hablaba muy bien inglés), que cerveza no. “Tea pot, tea pot” decía todo el rato… “Que no, que no queremos té, que queremos cerveza..”, nosotros.

Por lo que como no había manera de entenderse, después de un buen rato,  viene el manager (que era un solete) y nos dice que al estar en una ciudad sagrada y encontrarnos en pleno Esala Perahera (el festival budista) que no podían servirnos alcohol, que estaba prohibido, pero que si queríamos nos la servía en una tetera y en dos tazas de té.

Así que ya nos ves todos los dias, tomando la cerveza en dos tacitas de porcelana y la tetera. Jamás había tomado cervza con tanta clase y estilo.

La tetera del hotel en Kandy

A nosotros, ya nos extrañó que todo el mundo estaba bebiendo té cuando nos sentamos…

Al final era la guasa de todos los guiris que estábamos. “Beer Pot, please!!!” , pedíamos todas las tardes. Ya se sabe, hecha la ley, hecha la trampa…

Tampoco se puede fumar por las calles, durante esos días, y menos en lugares y recintos sagrados..

PROHIBIDO  BEBER Y FUMAR

Al caso de esto. Estábamos comiendo en un restaurante de Kandy (totalmente local) y tenían la tele puesta. Emitían una peli tipo bollywood, pero a la srilankeña, bastante antigua. Al principio nos chocó que cada cierto tiempo, se cortaba la emisión de la peli, y se cortaban ciertas imágenes. Al fijarnos más, vimos que era censura. Cada vez que supuestamente alguien fumaba o bebía, (o se hablaba de ello, dedujimos), se cortaba la imagen, y salía una pantalla, que ponía que era debido a la prohibición de fumar y de alcohol durante esos días. No era cuestión de tentar al personal… Estábamos en pleno Esala Perahera.

¿HOTEL?

Muy gracioso resulta también , el hecho  que llaman Hotel a los restaurantes. Ves por la carretera hoteles, que dices vaya “cutrez” de hotel, ¿donde dormirán los clientes? Hasta que te das cuenta de que no hay habitaciones, es sólo un restaurante.

Habitualmente los restaurantes (excepto los que son para turistas), son bastante peculiares, por no decir otra cosa. De hecho, no hay muchos y lo más habitual es comer-cenar en las mismas guesthouses y hoteles.

UN JOYERO ENTRAÑABLE

Otra anécdota muy bonita, la tuvimos en Galle. Una preciosa localidad al Sur del país.

galle sri lanka
Galle

Estábamos paseando por las tranquilas calles del fuerte y un joyero que estaba en la puerta de su joyería nos paró, para ponerse a charlar con nosotros. (Sri Lanka es muy famosas por sus joyas y gemas). Al decirle que eramos españoles, el señor me dijo en inglés “¡Oh, que bien! ¿Podrían hacerme un favor? Por favor, entren..” . Yo todavía recelosa , (era al principio del viaje, todavía no era consciente de que son mucho más honrados de  lo que lo son en otros lugares), le digo que vale, pero que no queremos comprar nada de nada. Y él ” no, no, no quiero venderos nada”.

El señor quería que le tradujese al español una información que él tenía para poder hacer negociaciones con el mercado español. Así que le dije que sí, nos hizo pasar a su despacho, nos acomodamos, y le traduje al español una info sobre gemas, que no me llevó más de 20-30 minutos.

El señor se puso tan sumamente contento, que sacó de un cajón un trapo de raso negro, repleto de gemas. Y me dijo que escogiera las dos que más me gustaran. Yo no daba crédito.“Es un regalo para agradecerte el favor”, decía él. (casi se me saltan las lágrimas recordándolo…). Así que me regaló dos “moonstone“. La gema nacional de Sri Lanka, que además dicen tiene el poder de equilibrar los chakras y las emociones.

Me fui de alí con una sonrisa de oreja a oreja. Y el señor todavía me está dando las gracias.

LOS PECULIARES BAÑOS DE SRI LANKA

Estando tomando unos refrescos en un bar-tienda. Allí montan una tienda y te ponen 4 mesas y ya es un bar. Me entraron ganas de ir al baño. Como allí no había, me dijo la señora que fuera al de su casa.Vivían al lado. Lo de ir al baño de una casa, lo hice en numerosas ocasiones, pero es que este WC fue el más peculiar de todo el viaje. Total que me lleva por un camino por la parte trasera, todo lleno de lodo, que bordeba un río. Paso entre toda la ropa tendida y alguna que otra gallina,  y me señala una caseta de esas tipo cabaña, como las del viejo oeste. Entro al WC – cuya puerta no cerraba, por supuesto- y era un agujero en el suelo (agujero tal cual) , que daba directamente al río. Se veía por debajo… y lo mejor: la gente bañándose en él … Casi podías saludarles, mientras liberabas tu organismo.

En otras ocasiones, para ir al baño tuve que entrar también en casas, pasando por habitaciones y saludando al personal que estaba por casa. Por supuesto el baño estaba dispuesto con un cepillo de dientes (¿para toda la familia?) , la maquinilla de afeitar y otros utensilios habituales en un baño de una casa. Me parece increíblemente fantástico y de una suma amabilidad, que alguien te abra las puertas de su casa, para que una persona extraña(turista además) vaya a hacer sus necesidades. Aquí no te haría eso ni el tato.

DE TAPAS TÍPICAS POR ELLA

Otra situación muy divertida nos pasó estando en un bar de locales en Ella donde no había ni un sólo turista, ni tenía pinta de que fuesen muchos .

ella sri lanka
Ella

En el pueblo había tan sólo dos o tres bares seguidos que es donde íbamos los turistas, y que la verdad, estaban fenomenal, pero había justo uno, donde sólo había hombres de allí (ni una mujer, por supuesto).

El local era un auténtico tugurio , pero tenía algo que nos hizo decidirnos a quedarnos. La verdad que me pareció hasta chulo. Aunque debo reconocer que tengo cierta tendencia hacia los “antros”… Cuando nos sentamos, se giró absolutamente todo el bar. Como si los que entraban, o sea unos servidores, fueran famosísimas estrellas de Bollywood.

Los hombres fueron turnándose uno a uno (no fuera a quedarse nadie sin saciar su curiosidad)  para venir a cotillear y charlar con nosotros. ¡Eramos la expectación total! Nos invitaron a unas cuantas especie de tapas de allí y a varios tipos de “cosas fritas” – aún no sé qué eran-  que estaban buenísimas, la verdad. Pasamos un rato estupendo y la cerveza, bastante más barata, por supuesto.

Las tapas nos la sirvieron con un cacho de papel de periódico a modo de servilleta, sobre un plato. Allí el último grito en hostelería local,  es ponerlo todo con papel de periódico.

¿SENTARSE EN UN BUS? NO WAY!

Otra anécdota nos sucedió viajando en autobús.

La mayoría de las veces que viajamos en autobus, nos tocó ir apretujados entre montones de humanos, con el codo de alguien clavado en la tripa, la axila sudorosa de otra persona justo en la cara, la bolsa de alguien incrustada en la pierna… aunque algunas veces tuvimos suerte de sentarnos y compartir charlas con los vecinos de asiento. ¡Todo un lujo!

El caso ahora es otro. Los dos primeros asientos de la derecha de todos los autobuses van siempre reservados para que se sienten los monjes. Nos montamos en uno que para variar estaba a tope de gente y no había un asiento libre, excepto los dos reservados a monjes. Como yo estaba al corriente de esto, no quise sentarme, pero el chico que expende los billetes junto al chófer, nos dijo que nos sentáramos allí. Total, que le hicimos caso, deseando que no apareciese ningún monje en nuestro trayecto.

Como era de esperar, el monje apareció. El autobus atestado de gente hasta los topes, y mi chico que hace la acción de levantarse para ceder asiento al monje. Ipso facto, todo el autobus (e iban muchísimos humanos) grita al unísono. ” Noooooooo!! Se tiene que levantar ELLA!” Como ya sabemos, no pueden tener contacto físico con mujeres (¿por qué carai tan a menudo, todas las costumbres tienen que ir en contra de las mujeres?), pero en ese momento nos hicimos un poco los locos, sinceramente. Así que ya me ves levantándome al instante, bajo la mirada fundente del monje e intentando acoplarme en algún espacio entre las no menos de 10 personas que había junto al asiento apretujadas . Y a todo el mundo mirándonos y partiéndose de risa.

Y estas son algunas de tantas anécdotas de nuestro viaje, que hicieron que nuestra visita a Sri Lanka fuera más maravillosa, si cabe.