Burdeos, Europa, Francia, Périgord

Viaje al Périgord : Burdeos-St.Emilion-Bergerac-Sarlat

Este viaje al Périgord , fue un viaje de casi última hora, y sin apenas información del destino y habiendo reservado los hoteles a menos de una semana vista, salimos un miércoles a media tarde dirección Burdeos. La idea era hacer noche en esta ciudad para ir acortando el camino que nos llevaría a la región de Dordoña.

Puesto que llegaríamos tarde a Burdeos y no queríamos perder tiempo metiéndonos en la ciudad, reservé un hotel a las afueras. El ResidHotel Résidence Galerie Tatry  Un confortable aparthotel sito en lo que fue un antiguo almacén de vino, al Norte de la ciudad e ideal para salir/entrar de ella. El hotel queda al fondo de un callejón, y si llegas de noche como fue nuestro caso, cuesta lo suyo de encontrar, porque no sé ve a pie de carretera.Dimos alguna que otra vuelta.

En el caso de querer visitar el centro histórico queda bien situado también, aunque no esté precisamente céntrico, puesto que tiene una parada de tranvía casi al lado, que te lleva al centro de la ciudad en 15 min.

Puesto que la recepción está abierta sólo hasta las 23h, un par de horas antes nos llamaron del hotel, en un perfecto castellano, para confirmar si llegaríamos antes de esa hora, o bien darnos una clave de acceso si lo hacíamos más tarde.Llegamos a tiempo y tuvimos una más que amable entrada al hotel. Nos comimos unos bocatas que habíamos llevado y a dormir. Mañana empezaríamos el recorrido con Sarlat como destino y centro de operaciones para las dos siguientes noches.

Después de un abundante y agradable desayuno, salimos de Burdeos con destino a Saint Emilion . Una pequeña y turística ciudad rodeada de viñedos, en plena zona vinícola de Burdeos, con su origen en la prehsitoria y declarada patrimonio de la Humanidad. Una población muy agradable con deliciosas tienditas y vinotecas y unos edificios y monumentos espectaculares, entre los que destaca su iglesia monolítica.

Ascendimos por una empinada calle hasta la Oficina de Turismo donde nos dieron un mapa de la ciudad que nos ayudaría a orientarnos en nuestro recorrido. Pasamos toda la mañana recorriendo con calma esta hermosa ciudad medieval, perdiéndonos por sus calles, paseando entre algunos de los viñedos que la rodean y deleitándonos de hermosas vistas desde lo más alto de la colina en la que se asienta Saint Emilion.

Teníamos intención de visitar alguna de sus bodegas, pero al encontrarnos fuera de temporada turística, fue imposible sin tener reserva previa. Haríamos una cata más tarde en otra región vinícola, en Bergerac.

Hacia el mediodía decidimos abandonar la zona de Burdeos para adentrarnos en el Périgord Púrpura,destino Bergerac, otra localidad rodeada de viñedos.

En aproximadamente una hora habíamos llegado a Bergerac  la ciudad, donde el famoso Cyrano de Edmundo Rostand, inspirado en Savinien de Cyrano, dispone de de dos estatuas a pesar de no haber nacido ni pisado nunca esta ciudad.

Puesto que había que adaptarse a los horarios franceses, lo primero que hicimos sólo llegar, fue comer y empezar a deleitarnos con las delicias gastronómicas que esta hermosa región de Francia nos iba a deparar el resto del viaje.

Después de comer, pasamos de nuevo por la oficina de turismo de esta ciudad bañada por el río Dordoña, y mapa en mano nos dirigimos a recorrer todos los recovecos del casco viejo de esta bella ciudad medieval. Me encantó esta ciudad y aunque es turística no lo es ni la mitad de lo que sería nuestro siguiente destino, Sarlat.

Paseamos con calma por todo su casco antiguo, perdiéndonos entre tranquilos callejones y hermosísimas plazuelillas rodeadas de espectaculares casas que conservan su trazado medieval intacto, hasta llegar al viejo puerto , donde se asentaba un viejo castillo del siglo XI, hoy desaparecido y hasta donde llegaban las viejas gabarras con maderas de Overnia que serían destinadas a las barricas de vino y desde donde partían con cargamentos de vino hacia Inglaterra.

Estuvimos disfrutando de Bergerac hasta media tarde, y después de pasar por la “Maison des Vins” e informarnos un poco sobre posibles visitas a algun Château, pusimos rumbo a uno de ellos, el Château de Tiregand.

Después de unos 10 minutos de dejar la ciudad y atravesando un hermoso bosque, llegamos a esta bodega del siglo XVII dentro de la denominación de origen Pécharmant, donde hicimos una completa cata-degustación de todos sus vinos, y aprovechamos para comprar algunas botellas.

Ya entrada la tarde , y después de hacer algún parada por el camino en alguno de los hermosos pueblos que íbamos atravesando como Le Bugue, llegábamos a Sarlat, capital del Périgord negro y donde nos estableceríamos las dos siguientes noches.

Le Bugue

A pesar de que había considerado otros establecimientos para alojarnos en esta ciudad , el haberme puesto con las reservas apenas 2 días antes de salir , hizo que ya no hubiera disponibilidad donde deseaba y nos alojáramos en otro establecimiento, el Hotel Montaigne  Aún así la elección fue totalmente acertada. Muy bien situado justo fuera de la zona medieval, a 2 minutos andando, con un parking justo enfrente (algo importante en Sarlat) y en un lugar muy accesible para entrar/salir de la ciudad. El hotel está un pelín antiguo, pero totalmente limpio y pulcro, y con unos propietarios encantadores.

Dejamos los bártulos y salimos a inspeccionar y dar nuestro primer paseo por esta encantadora ciudad que parece salida de un cuento y a cenar en un restaurante en una acogedora placita, las delicias típicas de esta zona, que nos acompañarían el resto del viaje. La ciudad desprendía un encanto sublime cuando sus calles y edificios iluminados bajo la luz de la luna, nos deleitaban al ir paseando hacia el hotel.

Al día siguiente, nos esperaba un día descubriendo lugares espectaculares.