Europa, Francia, Périgord

Viaje al Périgord: Beynac-Castelnaud-La Roque Gageac- Domme

Hoy tocaba lo mejor y los lugares más bonitos de todo el viaje al Périgord en mi opinión.

Después de un desayuno bastante completo en el hotel, con un encantador matrimonio como anfitriones, salimos rumbo a Beynac.Una ciudadela medieval que conserva un encanto tremendo y cuyo protagonista es el fantástico castillo que corona la cima de esta empinada población y se deja entrever en la distancia, en lo alto de un acantilado. Un pueblo precioso, conservado fantásticamente y donde te trasladas ipso facto a lo más profundo del medievo.El día empezaba a pintar de maravilla.

Beynac

Una vez llegamos a lo alto (se puede subir andando o bien en coche, pagando el parking correspondiente) accedimos al fabuloso castillo.Los 7,5€ que cuesta la entrada son bien merecidas. El castillo se conserva perfectamente y las vistas desde lo alto son totalmente increíbles.

Castillo de Beynac

Después de subir y bajar torreones y recorrer todas las salas (algunas con mobiliario y enseres de la época) y de pasear tranquilamente sin prisa por las calles de esta preciosa y pequeña localidad, salimos rumbo a otro lugar espectacular.

Castelnaud está coronado también por un increíble castillo,construido en una rocosa colina, que según tengo entendido es uno de los más visitados de Francia y posee una importante colección de armas y armaduras de la Edad Media. La entrada cuesta 7,80€ por persona. Y puede accederse a él bien a través de empinadas cuestas (de nuevo) o bien en coche, pagando el correspondiente parking. Los parkings en esa zona son casi todos de pago.

Castelnaud

Este castillo no lo visitamos, tan sólo dimos una vuelta por el pueblo, calle arriba y abajo.

Ya casi con agujetas de tantas cuestas en tan sólo una mañana, y entrado el mediodía, decidimos buscar algún lugar para comer. Hay que adaptarse a los horarios franceses y adelantar las comidas sino quieres quedarte sin llevarte algo a la boca. Como no nos convencía lo que había por este pueblo, decidimos acercarnos hasta La Roque Gageac.

La Roque Gageac

Cuando entras a esta población te quedas anonada/o de la belleza de este lugar colgado a los pies de un acantilado, en la misma orilla del río Dordoña, y rodeado de un halo de misterio. Este lugar ha sido habitado desde la prehistoria aunque nació como población allá por el siglo IX, como defensa de los ataques vikingos, con una fortificación troglodítica.

La Roque Gageac

En la Edad Media fue un lugar próspero atrayendo a nobles y burgueses a poblar sus calles y palacios y llegando a tener un importante puerto comercial en el siglo XVII. Hoy es una población que apenas supera los 400 habitantes, pero el peso de la historia y todo el misterio que rodea al lugar hacen de él un lugar maravilloso.

En este lugar teníamos ganas de hacer un recorrido en gabarra, así que miramos las opciones que había y comimos allí. Una vez más, las delicias locales hiceron  deleitar a mi paladar. En este caso con una fantástica ensalada enriquecida con varios derivados del pato, como no…

Mi ensalada

Tras la suculenta comida, fuimos a hacer el recorrido en gabarra. En La Roque Gageac , al menos en el tiempo que fuimos nosotros, hay dos empresas que funcionan, cada una com 30 min. de diferencia, lo que te da mucho margen por si no te cuadra el horario de una gabarra, coger la siguiente. Ambas cuestan lo mismo, 8,50€ . El trayecto dura una hora, e incluye audioguías.

La Roque Gageac

Hay una guía que va haciendo explicaciones, pero como el resto de turistas que había en el trayecto eran franceses, la ruta se hizo en esa lengua. Nosotros fuimos divinamente con la audioguia en español. El trayecto dura aproximadamente una hora , y aunque es una turistada, yo lo disfruté de lo lindo. Es muy constructivo y el recorrido es tremendamente bello. Llega hasta Castelnaud, y la vista de esta población y de la misma La Roque,  desde el Dordoña, es realmente preciosa.

Castelnaud al fondo

Después del recorrido en gabarra, y más feliz que una perdiz, decidimos seguir recorrido rumbo a Domme.

Domme

Domme está considerado también uno de los pueblos más bellos de Francia, y sinceramente me decepcionó un poco. El lugar es bello realmente, pero está saturado de tiendas y tienditas(aunque algunas son muy bonitas, la verdad), lo que hace que a mi parecer le robe bastante encanto.

Tienda de Domme

Dimos un buen paseo con calma,  recorriendo las calles y callejones de este lugar, haciendo una paradita para tomar un delicioso crépe (había que merendar, tanta cuesta…) y  deleitándonos también de las vistas de las que se goza desde la parte más alta

Me hubiera gustado visitar los jardines suspendidos de Marqueyssac, que tienen una pinta espectacular, y que divisamos a lo lejos desde el Dordoña, en nuestro recorrido en gabarra, pero nos habíamos deleitado con calma del día, y no nos daba tiempo sufciente de disfrutarlos. Así que decidimos volver tranquilamente a Sarlat y dar una vueltilla por allí , tomar algo y cenar tranquilamente.

El día había sido fantástico y habíamos disfrutado de poblaciones que parecían sacadas de un cuento. Todos estos pueblos están muy cercanos unos de otros, a muy pocos kilómetros, con lo que es posible hacer esta ruta con calma y tranquilamente.

 

¿Te ha gustado el artículo?

Recibe los nuevos artículos directamente en tu correo y no te pierdas ninguna novedad

¡Bravo ya estás suscrito/a!