
Estuve en Oslo por primera vez y muy fugazmente, hace más de 20 años y en aquel momento no hice mucho turismo, la verdad. (Bueno, confieso que no hice nada de turismo. Mi visita a la ciudad iba por otros derroteros) Así que coincidiendo con un viaje de trabajo que tuve recientemente a la capital de Noruega, no pude resistirme a aprovechar la ocasión para combinarlo con un poco de turismo e incluso alargar un poquito mi estancia en la ciudad y visitar Oslo durante 3 días.
Resultado: Volví enamorada de la ciudad.
Cierto es que a mi me encantan las ciudades del Norte de Europa. Durante unos cuantos años, los nortes europeos fueron mi debilidad. Y además en verano, Oslo sabe diferente.
Pero es que Oslo , da para los 3 días que estuve e incluso más. Personalmente se me quedaron un montón de cosas en el tintero. Quizás es un lugar que termina siendo un poco de paso y que queda a la sombra de otros lugares espectaculares de Noruega con enormes atractivos a nivel de naturaleza. Pero bajo mi humilde opinión, Oslo es una ciudad digan de ser descubierta.
¿QUÉ ME ENAMORÓ DE OSLO?
1- El edificio de la Ópera
No te exagero si te digo que pasé más de 2 horas disfrutando de este edificio. Me encantó.
El edificio de la Ópera y Ballet, o “Den Norske Opera & Ballet” para los amigos, es un lugar vanguardista con un diseño arquitectónico totalmente innovador, hecho de mármol y cristal y todo un icono para la ciudad.
Puede entrarse a visitar el interior, incluso hay un bar y restaurante con una terraza abierta frente al mar en verano. El interior me pareció también espectacular.
Una de las fachadas está repleta de paneles solares, que permiten suministrar al edificio la energía necesaria. De hecho, es el espacio con más paneles solares de Noruega .
El tejado se inclina abrazando el fiordo de Oslo. Y lo mejor de todo es que se puede pasear sobre él. Sentarse allí, disfrutando de la brisa del fiordo y del sol, es una auténtica gozada.




2- Vigelandspark
El parque de las esculturas de Vigeland, también conocido como Frognerparken, es una de esas visitas que hay que hacer sí o sí y seguramente la atracción más visitada de Oslo. A mi me dejó prendada.
El parque contiene las obras del escultor Gustav Vigeland, más de 200 esculturas en bronce, granito y hierro forjado impresionantes. Aunque la joya de la corona es el Monolito, una columna de 14 metros de altura , compuesta por 121 figuras humanas.
También existe un museo dedicado al artista, dentro del parque, que yo no visité.
Hay un ambiente delicioso con muchos locales practicando jogging, haciendo pic nic, yendo en bici o simplemente paseando (además de turistas)…
Seguramente cuando vayas, te dará pena marcharte de allí, como me pasó a mi.
Yo fui en autobús desde la península de Bygdøy y luego me marché andando, dando un paseo hasta el centro. Pero hay bus y tranvía que te dejan en la misma puerta.




3- Museos, museos, más museos
La oferta de museos que existe en Oslo me dejó sobrecogida. Hay museos para todos los gustos. De historia, de arte, de música, de barcos, para niños, etnológicos, de cerveza…
Yo iba apurada de tiempo, porque como he comentado, este viaje era un mix de trabajo y ocio, así que tuve que reducir mis visitas museísticas a dos: La Galería Nacional y el Museo de los Barcos Vikingos
Galería Nacional
El museo alberga el mayor número de pinturas de Noruega y aquí es donde se encuentra el famoso cuadro de Edvard Munch: “El grito” , la joya de la corona. Pero también pude ver obras de Picasso, Mattisse, Mónet, Cézanne, Van Gogh….
Para los amantes de Munch, también existe otro museo dedicado en exclusiva a este artista.



Museo de los Barcos Vikingos
Siempre he sentido una cierta devoción por el mundo vikingo. Así que este museo no me lo podía perder bajo ningún concepto.
Podemos ver los 3 barcos vikingos mejor conservados del mundo,elementos funerarios, carros y exposiciones varias que nos adentran en el mundo de los enterramientos de esta particular cultura y en su forma de vida.


A mi personalmente me gustó mucho. Además está situado en la península de Bygdøy, una especie de isla donde hay varios museos más como el Folkemuseum, el Museo Fram y el Kon-Tiki
La zona me pareció muy bonita además. Muy verde y con unas casas preciosas. Incluso llegué a ver varias vacas pastando cuando salía de esa zona en el bus.

Se puede llegar en bus o en barco (sólo en verano). Yo llegué en barco y me marché en bus. Hay un barco público con salidas regulares desde el muelle que hay frente al Ayuntamiento de Oslo. El barco tiene varias paradas. Para ir a éste museo hay que parar en la primera, la de Dronningen
También tienes la opción de ir en uno de los cruceros o en los barcos de sube y baja.
4- Pasear por el puerto
Pasear por la zona del puerto, desde el Ayuntamiento, es una maravilla. Y no porque las vistas sean espectaculares o el entorno sumamente bello (aunque tiene su aquel), sino porque está repleto de pequeños restaurantes y terracitas con un ambientillo genial.
Hacia un lado, pasaremos bajo la fortaleza y el castillo de Akershus, – cuyo interior me quedé con las ganas de ver-, y junto a pequeños restaurantes llenos de gente local. Hacia el otro lado del Ayuntamiento llegaremos a la zona de Aker Brygge, lleno de tiendas y restaurantes.




5- ¡Viva la vida al aire libre!
El verano de Oslo, se vive en la calle y al aire libre. Parques, terrazas, calles…. están invadidas de locales y visitantes disfrutando de la bonanza climática y las horas de luz. Oslo es definitivamente una ciudad joven, activa, con una vitalidad increíble. Me quedé impresionada del enorme ambiente que había en sus calles.





6- Recorrer el fiordo
Bien sea con uno de los cruceros que recorren los puntos más estratégicos de Oslo, como en uno de los barcos públicos, merece muchísimo la pena surcar el fiordo de Oslo.
Existen cruceros por la tarde con espectáculos de jazz, un mini-crucero tipo sube-baja durante todo el día, otros que hacen excursiones concretas, crucero pirata para niños…
Y si no te apetece ninguno de estos cruceros, puedes coger alguno de los barcos públicos que van a la península de Bygdøy. Pero .. ¡no te vayas de Oslo sin surcar su fiordo!



7- Karl Johans Gate y aledaños
La calle principal del centro histórico de Oslo y su arteria principal. Desde la estación central de Oslo hasta el Palacio Real , pasando por la Catedral, el Parlamento, la Universidad, el Teatro Nacional, parques, innumerables tiendas, restaurantes, bares…. esta calle transmite vida y movimiento. Turistas, locales en sus momentos de ocio, músicos callejeros… No te cansarás de pasear por allí una y otra vez. Gran parte de la calle, es peatonal.






8- Oferta cultural
La oferta cultural de Oslo es abrumadora. Desde las decenas de museos que ya he comentado, pasando por conciertos, teatro, festivales, espacios culturales… Podría haberme pasado una buena temporada allí sólo disfrutando de todos los eventos culturales que incluía la agenda de la ciudad.
9- Luz, sol y más luz
Visitar Oslo en verano es una auténtica gozada. Cuando no hay nubes, los cielos son de un azul intensísimo y poderoso. Además goza de muchísimas horas de luz. Vale, no es el sol de medianoche como sucede en Cabo Norte, pero casi.
A mi me encanta la luz, y a los habitantes de Oslo también. Así que la vida que se respira en sus calles para disfrutar de esos preciosos rayos de luz y de sol, para cargar pilas durante el largo invierno, te contagia y te invade. Es como si estuvieses más alegre todo el rato. La luz es vida.


10- Las rebajas
Y también tuve tiempo de ir de shopping señores y señoras. Y me quedé totalmente sorprendida. Tomar una copa, comer o cenar es caro para nuestros bolsillos, no nos engañemos. Más bien carísimo. Pero las tiendas tienen unos precios espectaculares. En algunos casos, incluso más barato que en España. Además, noticia: En Junio, que es cuando yo fui, ya están de rebajas. Aparte de las tiendas de marcas internacionales que podemos encontrar en todas las ciudades europeas, hay un montón de tiendas con ropa alternativa o boutiques más chic, tiendas con elementos de decoración para casa chulísimos, productos ecológicos, ropa vintage, tiendas de vinilos, productos escandinavos, tiendas de cómics….
En fin, yo tampoco le dediqué muchas horas, pero me sorprendieron los buenos precios de las tiendas y las super rebajas que había. Cayó alguna que otra comprita.
Las zonas de compras de Oslo por excelencia son además la mencionada Karl Johans Gate, toda la zona de Bogstadveien y alrededores. Te pilla de camino al centro desde Vigelandspark, si como yo , vas andando.

OSLO PASS
Para visitar todos estos lugares y utilizar el transporte público, hice uso de la Oslo Pass
Existen varias opciones: El pase de 24, 48 y 72 horas.
Transporte público gratis (barcos y cruceros incluidos), entradas a museos y otros monumentos, excursiones, descuentos en restaurantes… Yo personalmente le saqué un jugo increíble. Y teniendo en cuenta que los precios de Oslo no son justamente baratos (excepto las rebajas), creo que merece absolutamente la pena. Sale bastante rentable.

LO QUE SE ME QUEDÓ EN EL TINTERO
Me quedaron muchas cosas por ver, y la verdad que muchas ganas de volver pronto también.
– No tuve tiempo de entrar a la fortaleza y castillo de Akershus

– No pude visitar ni el Frammuseet , con historias de valientes expedicionarios escandinavos, ni el Folkemuseum, una ventana a la cultura del pueblo noruego. Ambos con una pinta interesantísima.
– Se me olvidó por completo entrar al interior del Ayuntamiento de Oslo, sede del Premio Nobel de la Paz. Y eso que pasé por delante, ni sé las veces. ¡¡No tengo perdón de Odín!!

– Me hubiera encantado perderme por la zona de Grünerløkka, una zona llena de parques , históricamente industrial, que se ha renovado hace unos años con cafeterías, restaurantes, pequeñas tienditas, tiendas de antigüedades, centros culturales.. Es también la zona hipster de Oslo.
– Y también me quedé con las ganas de pasear por la zona de Grønland. Una de las áreas más multiculturales y con mezclas de razas de la ciudad.
Así que ya tengo varias excusas para volver pronto.
Oslo me ha encandilado.
DÓNDE ALOJARSE EN OSLO
Yo me alojé en el hotel Scandic Victoria.
La relación calidad-precio es estupenda. El hotel está muy bien, limpio, confortable, la habitación amplia y cómda y el personal super atento. El desayuno buffet de las mañanas espectacular. Y la situación es estupenda. Muy cerca del puerto y del centro y a 5 minutos andando de la estación de tren para coger el tren que va hacia el aeropuerto.





Puf… Yo es que después de pasar varios días por los fiordos y llegar a la ciudad para dedicarla sólo un día, mi sensación fue otra. Quizás es que no nos apetecía ver ninguna ciudad, pero es que no recuerdo nada que me encandilara de Oslo, salvo el parque de Vigeland… ese si que es una maravilla.
Imagino que la sensación después de llegar de los fiordos tiene que ser totalmente distinta. La naturaleza pura y los paisajes de Noruega son capaces de ennubilar a la capital. Pero yo realmente la disfruté muchísimo. Y me llevo un recuerdo estupendo.
Nosotros estuvimos en Oslo en enero de 2010 y lo que más me gustó con diferencia fue el Parque Vigeland. Recuerdo que me quedé con la boca abierta, imagina una explanada de nieve, el atardecer… Absolutamente precioso. La ciudad parece tan diferente con el sol fuera! =P
Muy buena lista, todos los sitios son muy recomendables =)
Un saludo y nos leemos!
El Parque Vigeland es una maravilla, pero si te digo una cosa, yo me enamoré del edificio de la Ópera. Creo que fue lo que más me gustó…
Y si, la diferencia con invierno tiene que ser tremenda. Ahora en verano es pura vida callejera por eso.
¡Un saludo!
No conozco Oslo ni nada de Noruega pero lo que tengo claro es que cuando vaya será en verano. El frío y la nieve no están hechos para mí, en cambio, cuando veo estas fotos con la vidilla callejera, me iría ahora mismo para allá.
Un abrazo
Sí M.Teresa, procura que sea en verano. Noruega es un país repleto de lugares hermosísimos, y aunque en invierno también tendrán su encanto, el verano es vida y luz. Yo también prefiero el veranito.
Un abrazo
Desde luego que sabes como conseguir que te envidiemos y que estemos deseando ir a Noruega …
Es un destino desde luego muy cómo hoy en día desde España, vuelan varias compañía a buen precio, etc… hay cruceros a un precio muy bueno …
Pero ni con esas he conseguido “arrancarme” una escapada a Oslo que desde luego, merece muy mucho la pena.
Pues a ver cuando te animas Alfonso, seguro que te encanta.
Un saludo y gracias por comentar
Con el motivo “museos, más museos” ya me ha ganado la ciudad, siempre valoro mucho la oferta museística de una ciudad, sobre todo si se una gran capital.Encima Vigelandspark y la ópera pintan genial 🙂
La he valorado en alguna que otra ocasión para hacer una escapada, pero el vuelo al final me ha echado para atrás, a ver cuando se caza algo económico.
¡Saludotes!
Yo me quedé alucinada con la oferta museística y , en general cultural, de la ciudad. ¡Tienes museos para todos los gustos!
A ver si tienes suerte con algún vuelo y puedes ir. Norwegian Air si miras con tiempo tienen buenos precios y ahora han abierto vuelos directos desde muchas ciudad. Yo volé directa desde Bilbao. Creo que desde Málaga también operan. Además con wifi gratis en el avión 🙂
Un abrazo
Oslo nos pareció una ciudad muy hermosa.
Saludos.
Lo es, cincuentones. Al menos a mi también me lo pareció.
Un saludo
Hola Carol genial explicación de la ciudad, me ha encantado tu fantastica explicación y con ganas de que llege el 28 de junio y para Oslo. un saludo Juan Carlos.
Gracias Juan Carlos. ¡Disfruta mucho de Oslo! En las fechas que vas disfrutarás mucho de la luz y el ambiente callejero.