Asia, Estonia, India, Nepal, Tailandia, Tallin

En el camino de un nuevo sueño (… o dos)

Un año más, el camino me lleva de nuevo a cumplir sueños. En tan sólo unos días estaré volando hacia mi querida Asia. Ese lugar de la tierra que me tiene robado el corazón, donde Nepal me estará esperando.

Desde mi adolescencia, cuando ese viejo sueño hippy de llegar hasta Kathmandú por tierra, formaba parte de mis quimeras personales, anhelo pisar Nepal y perderme por las caóticas y encantadoras calles de Kathmandú.Las circunstancias en unos momentos concretos , y el hecho de que en los últimos años sólo me era posible viajar hasta allí en plena época de monzones – impidiendo que pudiera divisar la cima del mundo a causa de los cielos cubiertos –  hicieron que fuera postergando atrapar el sueño.  Pero los sueños están para cumplirlos, así que a principios de año, decidí que ya había llegado el momento de hacerlo realidad, sea con lluvias o sin ellas . No llegaré por tierra, cruzando Turquía, Irán o Paquistán con destino a  Freak Street de Kathmandú  (ya tan sólo un rancio recuerdo de lo que un día fue). Ni será un “Magic Bus” quien me llevará hasta allí, pero el corazón se me acelera, y un nudo se apodera de mi garganta, pensando que en tan sólo unos días estaré viendo con mis propios ojos la stupa de Boudhanath o paseando con calma por todo el valle.

Poco me esperaba , al tomar esa decisión, que al ir mirando vuelos acabaría allanando el camino para cumplir otro de mis sueños, éste incluso más remoto, de mi infancia: visitar el Taj Mahal.

Taj Mahal

Esta postal, ya un tanto ajada por los años, lleva colgada en alguna pared de todas las casas donde he vivido a lo largo de mi vida, desde que tengo uso de razón. Siendo testigo de suspiros y esperando a ser rescatada por una foto real, que fuera tomada por mis misma, en vivo y en directo.

Mi historia personal con India es un tanto peculiar. Dos veces estuve a punto de partir hacia este país, que tuve durante muchos años un tanto idealizado. Circunstancias de la vida y trabas que te pone el camino, hicieron que tuviera que posponer el viaje a última hora . Mis planes de recorrer el país a solas, sin prisa y alojándome de vez en cuando en  ashrams y mejorando mi nivel de yoga, se truncaron hace ya muchísimos años. Para cuando me di cuenta, el deseo de ir había desaparecido. Yo soy de las que pienso que todo ocurre por alguna razón, con lo que si el destino me había impedido ir dos veces seguidas , era que no tenía que ir (al menos por el momento). Cada vez fue dándome más pereza visitarlo y los años fueron pasando.

Pero cuando buscando vuelos a Kathmandú, me encontré con la opción de mejorar el precio final del billete volando via Delhi…. me dije a misma que el momento de – al menos –  pisar India había llegado. Y aunque reconozco que sigue dándome una pereza terrible hacer un viaje largo a este país, cumplir el sueño de visitar el Taj Mahal, bien valía la pena. Así que aunque sea tan sólo una pequeña incursión , para un primer contacto con este país que tantos y tan dispares sentimientos aporta a los viajeros, en unos días saldremos del aeropuerto de Bilbao  y haciendo una escala en Helsinki, dirección Delhi . Quien sabe si el país acabará conquistando de nuevo mis deseos de recorrerlo , y aparezca la necesidad de volver en breve  a recorrer el país como es debido.

La idea es estar tan sólo unos 4 o 5 días en India. Lo justo para visitar un poco Delhi y dejarnos perder por el caos de esta ciudad, y coger un tren hacia Agra, donde visitaremos el mayor mausoleo construido en nombre del amor y podré vislumbrar mi vieja  postal, esta vez en 3 dimensiones.

Tras esta breve visita a India marcharemos hacia Nepal, donde pasaremos 2 semanas (las que concede el visado mínimo) con la idea de tomarlo con calma, centrándonos basicamente en visitar Kathmandú y las aldeas y pueblos del valle de mismo nombre. Quiero saborearlo con calma, y aunque  15 días posiblemente darían para visitar algunas  zonas más del país, la idea que llevamos , al menos a prioiri, es no movernos demasiado de la capital y del valle. Sólo llevo reservadas las primeras noches en una guesthouse de Kathmandú , así que el camino mismo  nos deparará lo que tenga que ser.

Los que me leéis habitualmente,  sabéis que siempre necesito combinar mis viajes de verano con un poquito de mar, así que tras analizar diferentes opciones playeras en India  como  las islas Andamán y descartarlas por muy mal tiempo y dificultad de llegar a ellas por los monzones, decidimos dar un salto hasta Tailandia para disfrutar de unos días de relax.

Sí, lo sé, mi pasión por el Sudeste Asiático ha llegado muy lejos…Pero un vuelo barato desde Nepal hasta Bangkok, la opción de un openjaw casi gratis con el vuelo de  la vuelta , las ganas (necesidad)  de mar y playa y mis ganas de volver al Sudeste Asiático, han podido más que todo lo demás. Así que volveremos por quinta vez a Bangkok, cudad que sabéis que adoro, donde cogeremos un vuelo a Krabi, para pasar los últimos días en las playas de Railay, en la costa de Andamán de Tailandia, e intentando visitar otras islas cercanas. Es una zona que aún no conocemos y que siempre se nos queda en el tintero. Temporada baja y buenos precios en esa zona en esta época del año, han acabado por convencerme para pasar unos días de relax y  snorkel (si el tiempo nos lo permite) en una cabañita junto al mar.

 

Por si fuera poco,  para acabar de rematar el viaje y rizando el rizo,  haremos una última parada antes de volver a casa. La compañia con la que volamos , Finnair, nos permitía hacer un stopover en Helsinki o Tallin por unos míseros euros de diferencia. Así que para que la vuelta a Europa no sea tan dura, alargamos el viaje un poquito más, y pasaremos 3 noches en la bella capital de Estonia, para ir aclimatándanos. Tallin es una ciudad a la que le tengo ganas desde hace mucho tiempo, y aunque no es un sueño por cumplir como me ocurre con los otros lugares, me hace una ilusión tremenda. Así que será una auténtica guinda del delicioso pastel viajero de este verano

No creo que tenga posibilidad ( o ganas, para que nos vamos a engañar) de escribir en el blog durante el viaje, pero intentaré mandar algunas postales “on the road” que iré colgando en las redes sociales.

Podréis seguir mis pasos en facebook www.facebook.com/EnelCaminoconMoonflower o en mi cuenta de twitter twitter.com/moonflower_blog . Para este viaje estreno también un nuevo hashtag que utilizaré a partir de ahora en mis viajes #moontrip  y donde podréis ir siguiendo esta aventura (y las que estén por venir….) .

No quiero dejar de mencionar a dos personas que forman parte de este viaje de alguna manera y que me han ayudado mucho a decidirme por finalmente visitar Nepal este año. A José Carlos del blog La proxima parada  Los relatos de su viaje del año pasado a India y Nepal, me insipiraron para decidir que había llegado el momento de viajar hasta allí.

Y a Lluís del blog Mes Enllà que aunque no vaciló en intentar convencerme para viajar a  Ladakh , su rincón en el mundo, – puesto que verano es una mejor época para visitarlo que Nepal- , no dudó en darme  unos cuantos buenos consejos y recomendaciones del país del Himalaya, un lugar en el que ha estado varias veces y que él lleva profundamente en su corazón.

Ya me despido hasta Septiembre, cuando volveré cargada de emociones, recuerdos y vivencias para compartir con tod@s vosotr@s.

Y recordad, que la vida es para soñarla…. y los sueños para hacerlos realidad.

Un estupendo verano a tod@s!  Sed felices!

Nota: Las fotos evidentemente no son mías, (excepto la foto de la postal)  son fotos libres prestadas de internet.Espero venir cargada de fantásticas fotos para los próximos posts.