Asia, Camboya

El tren de Bambú de Battambang

Llamado por los locales “norry”, el tren de bambú es un sistema de transporte supuestamente ilegal,  que recorre vías de tren más o menos inutilizadas,  por la zona noroeste de Camboya.Su historia y origen es el resultado de ese enorme instinto de supervivencia del pueblo camboyano. Cuando los jemeres rojos llegaron al poder en 1975 en su afán de aislamiento total de Camboya  , no tardaron en destruir la tenue línea ferroviaria y los trenes,  que años atrás habían construido los franceses en épocas coloniales, para transportar café y bananas desde las plantaciones de las zonas rurales a la capital camboyana.

tren bambú battambang

Tras la caida de Pol Pot y en la más absoluta pobreza, los camboyanos quedaron exentos de transporte en ferrocarril y  las carreteras eran casi inexistentes y peligrosísimas debido a las minas y a las continuas inundaciones. Pero había desaparecido el tren, no así las vías de la línea Battambang-Phnom Penh, que  permanecían más o menos intactas. Así que resurgiendo de las cenizas, los camboyanos se las ingeniaron para reutilizar el sistema ferroviario que había caído en desuso y desarrollar un sistema casero de transporte para pasajeros y mercancías, reciclando antiguas ruedas de tanque y plataformas de bambú y propulsándolo con pequeños motores de motocicletas o lanchas, que recorrerían destartaladas vías: había nacido el tren de bambú.

El lorry o “norry”, como se le llama en jemer,  alcanza hasta 50 km./h y tiene un sistema muy ingenioso de tráfico. Puesto que es un transporte de vía única, cuando dos de las plataformas o “trenes” se cruzan,  siempre tiene prioridad aquel que va más cargado de pasajeros o carga. Así que en el tren más ligero, los pasajeros deben apearse y desmontarlo en un momento , para dar paso al más pesado  y volver a montarlo de nuevo para proseguir el viaje .También existe la opción de recibir tratamiento VIP si llevas una moto en tu plataforma. De esta manera recibes total prioridad y tratamiento preferente, sean los que sean los pasajeros que van montados.

tren bambu battambang
Desmontando el tren

 Unos 190 trenes de bambú son utilizados  a  lo largo de unos 300 km. de vía de Sur a Norte, en zonas rurales y en localidades como Pursat o Battambang, puesto que es un medio de transporte barato y en muchas ocasiones el más rápido, cuando no existen carreteras entre pequeñas aldeas rurales y la ciudad.

EL TREN DE BAMBÚ DE BATTAMBANG

Así que estando en Battambang no podíamos desaprovechar la oportunidad de utilizar este peculiar método de transporte, que desafortundamente parece que tiene los días contados. El proyecto de rehabilitación de la red ferrivoria camboyana amenaza con hacerlo desaparecer, arrastrando con ello el sustento diario de cientos de personas.

Llegamos en un tuk tuk hasta O Dambong, a unos 4 km. al Sur de Battambang, lugar desde donde sale el tren, y bajo pago de 5 $ cada uno (ida y vuelta), nos montamos entusiasmados en la plataforma de este curioso tren, dirección a la pequeña aldea de O Sra Lav, a la que llegamos después de una media hora de brincos y saltos (las vías no están en su mejor estado..) y a toda velocidad. Aunque nosotros fuimos solos a la ida, las plataformas son de unos 3 m. y tienen capacidad para unas 10-15 personas. A nuestro regreso, volvimos acompañados de dos vecinos de la aldea y algunos sacos de arroz (lo que por otra parte, nos dió prioridad cuando nos topamos con algún tren a la vuelta).

El trayecto fue muy emocionante, mientras atravésabamos vegetación exuberante y campos de arroz e incluso un puente suspendido cuyo estado mejor no recordar… . (Y hacíamos alguna parada para desmontar nuestro tren y dar paso al tren que tenía prioridad. Sólo íbamos dos..)

tren bambu battambang
A todo trapo por la vía

Aunque a mitad del camino de ida, el diluvio universal hizo su aparición y no hubo chubasquero ninguno que permitiera que no acabáramos totalmente calados hasta los tuétanos. Además, la plataforma es totalmente “descapotable” con lo que las gotas de agua a toda velocidad (cuanto más llovía más corría el conductor) nos producían ciertos  “meneos” y pinchazos en la cara no del todo agradables.Aún así la adrenalina se iba apoderando de mi “in crescendo “.

Al llegar a la aldea de O Sra Lav una familia nos dió cobijo de la lluvia, en su  pequeño puesto con algunas sillas y bebidas . Mientras esperábamos a que la lluvia cesase, las niñas me agasajaban con flores , anillos y pulseras  hechas por ellas con hojas de banano y que ellas mimas ponían en mi mano . Ya no tenía mano para llevar todo lo que me estaban poniendo….

La pulserita que estaba haciendo está ahora en mi poder..
Nos recibieron con flores

Al parar de llover , otros niños salieron corriendo a nuestro encuentro, curiosos, ansiosos por conocernos y practicar inglés. “What’s your name?” “Where are you from?”… Durante la aproximadamente una hora que estuvimos allí, no dejaron de rodearnos y especialmente dos de las niñas, me cogieron de la mano, haciéndonos de anfitrionas y guías improvisadas, y enseñándonos su pequeña aldea, el pequeño almacén donde descascarillan el arroz, el columpio donde juegan.. sin parar de hacernos preguntas y explicarnos cosas de su vida con su escaso (o  no tanto) inglés….

O Sra Lav
Aldea de O Sra Lav
camboya
Nuestras dos fantásticas y dulces anfitrionas

Antes de marcharnos  y repletos de barro hasta las orejas, pasamos un rato hablando con la joven mujer del puesto donde nos cobijamos a la llegada, mientras nos contaba su día a día, el de su familia , el de su marido , conductor de uno de los trenes de bambú, que está sumamente feliz porque han empezado a utilizarlo los turistas, y la economía de la aldea y los ingresos familiares,  empiezan a ser un poquito más dignos. Compramos en su puesto una lata de coca-cola, antes de montarnos de nuevo en nuestra plataforma.Jamás había sentido tanta gratitud por haber comprado algo. Por una mísera lata de refresco, me regaló la sonrisa, las palabras  y el abrazo más sincero, eterno y agradecido que he recibido en toda mi vida. Jamás lo olvidaré.

Uno de los puestillos de la aldea donde venden refrescos para los turistas

Mientras nos montábamos para regresar de nuevo a O Dambong – y una de las niñas seguía regalándome flores y  la gente de la aldea se despedía agradecida por haberles visitado – un pedazo de mi corazón se estaba quedando allí. El resto de él, fue desperdigándose  en Camboya, a trocitos. A lo largo de todo el viaje.

Había pasado una mañana maravillosa . La experiencia había superado totalmente mis expectativas. El tren de bambú es uno de los transportes más originales y divertidos que he probado hasta la fecha. Pero sin duda, el rato que pasamos en la aldea fue la parte culminante de esta fantástica experiencia.

Si pasáis por Battambang, y mientras dure la existencia de este peculiar tren, por muy turistada que os parezca esta actividad (que tampoco lo es tanto..) , no dejéis de utilizarlo. Pasaréis un momento memorable, y lo mejor de todo es que estaréis haciendo que una o dos familias, ese día, sean un poco más felices y  mejoren un poquito más, su frágil economía doméstica.

Aquí os dejo un vídeo del Tren de Bambú. No es mío, pero podéis haceros una idea estupenda de lo que supone el trayecto en una de estas curiosas “vagonetas”


Cambodge-Bamboo train- Norry por sarafianpatrice