Asia, Nepal

Boudhanath | La magia de Tibet en Nepal

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Mucho antes de viajar a Nepal, sabía a ciencia cierta que al llegar a Boudhanath me estremecería. Cientos de veces había soñado con pisar este lugar sagrado y girar alrededor de la enorme estupa budista.

Y no pudo ser de otra manera. Allí estaba yo, emocionada, llorando de felicidad y sintiendo la enorme energía que desprende Boudhanath, cuando después de un agradable paseo de unos 2 km. desde Pashupatinath, llegamos por primera vez a este lugar que alberga  una de las estupas más veneradas por los budistas tibetanos.

Boudhanath

Boudhanath

Boudhanath es uno de los barrios de Kathmandu y está situado a unos 11km. del centro. Está habitado mayoritariamente por tibetanos refugiados que se establecieron aquí tras la invasión china. Lo más cerca que he podido estar de la magia del Tibet hasta la fecha.

La bella y majestuososa estupa que domina el barrio es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y la estupa budista más grande de Nepal y una de las más grandes del mundo. Se encuentra en un lugar de paso de una antigua ruta comercial del Tibet, donde los comerciantes hacían un alto en el camino para descansar, rezar y dar las gracias. Así pues, cuando muchos de los refugiados entraron en Nepal desde el Tibet en los años ’50, decidieron quedarse a vivir en los alrededores de este lugar sagrado.

Boudhanath

Boudhanath

Es un lugar muy importante de peregrinación y meditación y uno de los lugares más sagrados para los budistas tibetanos, por lo que cientos de monjes y estudiantes de dharma habitan también sus calles durante largos periodos.

Boudhanath

Hay alrededor de 50 gompas (monasterios) tibetanos en torno a la estupa de Boudhanath y los cánticos, los mantras  y la espiritualidad invaden irremediablemente el ambiente.

Es especialmente al caer la tarde, cuando el barrio se tiñe de una atmósfera mágica y conmovedora. La mayoría de los turistas han abandonado ya el lugar  y cientos de peregrinos o vecinos del barrio, en su ritual diario, salen hacia la estupa rodeándola un mínimo de 3 veces mientras hacen rodar los molinillos de oración, repitiendo “Om Mani Padme Hum”. Y el incienso, las lámparas de mantequilla y los cánticos nos envuelven en un halo casi místico.

Boudhanath

Boudhanath

Boudhanath

Para poder vivir al máximo la magia de este lugar es totalmente recomendable alojarse allí al menos una noche. Pudiendo disfrutar de la tranquilidad y la paz que se respira a primera hora de la mañana o por la noche, cuando tras sus rezos, la comunidad tibetana se recoge en sus casas. Sobre las 20,30h ya apenas quedan algunos perros como espectadores de la estupa.

Boudhanath

Boudhanath

Así, que tras nuestra primera visita a Boudhanath decidimos volver y alojarnos allí unos días al final de nuestro viaje por Nepal, tras recorrer otros puntos del valle y poder vivir así plenamente el seductor  ambiente del barrio.

La mayoría de alojamientos en esta zona son guesthouses muy sencillas donde los estudiantes budistas se alojan por largos periodos, por lo que es totalmente recomendable reservar el alojamiento con antelación si no queremos quedarnos sin cama. Un consejo que yo no me apliqué a mi misma, aunque iba avisada. Estuvimos recorriendo un gran número de guesthouses, algunas que llevaba recomendadas y otras que fuimos encontrando, preguntando por disponibilidad. El resultado fue nefasto. La mayoría estaban completas con meses de antelación. Otras no nos permitían alojarnos sólo durante unas pocas noches (el mínimo eran 2 o 3 semanas). Y el único que encontramos donde había disponibilidad era un auténtico tugurio, sucio como una pocilga, con una humedad que hacía dificultoso incluso respirar, sin ventilación y sin baño. Y aunque hemos dormido en sitios cutres, éste era realmente escabroso. Y la verdad, no íbamos hasta allí para hacer ninguna penitencia.

Cuando ya estábamos a punto de desistir, acabamos encontrando un hotel bastante lujoso, el Hotel Tibet International, donde tras enseñarnos diferentes tipos de habitaciones (algunas que quitaban el hipo), decidimos reservar la habitación más sencilla para lamento de su personal, que aún siendo la más barata que tenían, acabó resultando la habitación más cara con mucha diferencia que pagamos en Nepal. Unos 60€ la noche, tras largos y duros regateos. Pero yo no quería marcharme de Nepal, sin alojarme en Boudhanath, así que aunque sólo lo hicimos una noche por lo desorbitado del precio – teniendo en cuenta que estábamos en Nepal-, mereció  totalmente la pena. Ni que decir tiene que el hotel era una maravilla y nos trataron como auténticos marajás.

Tras esa noche allí, y en vista del éxito, volvimos de nuevo a la guesthouse de Chettrapati donde nos alojamos al principio del viaje y donde habíamos estado de maravilla, para pasar nuestros últimos días en Kathmandu.

El haber estado en dos ocasiones en Boudhanath y el hecho de alojarnos allí, nos permitió disfrutar del lugar casi 3 días enteros.

Aunque la mayoría de gente pasa en esta zona tan sólo unas horas, para mi fue un auténtico placer deambular sin rumbo por el barrio. Perderme yo sola sin prisas y vivir una de las experiencias más bonitas del viaje: poder pasar unas horas en un monasterio tibetano, que encontré de casualidad en un callejón escondido , y  donde los mantras de las oraciones de todos los monjes al unísono y las trompetas tibetanas penetraron por todos los poros de mi piel. Y el tiempo se detenía mientras me tomaba un té con mantequilla al que había sido invitada por los monjes y sentía vivir una experiencia única y fascinante. Por respeto a los monjes no pude fotografiar nada, pero esas horas que viví en esa gompa tibetana como invitada y la khata (pañuelo de seda blanco) que me regalaron como presente al marcharme, es algo que permanecerá siempre en mi memoria.

Boudhanath

Es difícil seleccionar los mejores momentos que viví en Nepal. Todo el viaje resultó ser auténticamente delicioso y  maravilloso. Pero creo que los momentos  que viví en Boudhanath junto con la experiencia en Bungamati, es algo que no olvidaré jamás.

CÓMO LLEGAR A BOUDHANATH

Es muy recomendable combinar la visita a Boudhanath desde Pashupatinath, que queda muy cerca (a unos 2 km.) desde donde se puede llegar con un paseo muy agradable de menos de una hora por una zona con escenas  rurales y pequeñas casitas donde seguramente los niños saldrán a saludarte. Cuando empieces a ver banderas tibetanas sobre los tejados de las casas, sabrás que ya has llegado al barrio.

Boudhanath

Llegando a Boudhanath

Un taxi hasta el centro de Kathmandu (zona de Thamel)  nos costó  300 Rs.

ACCESO A LA ESTUPA

Los accesos a las Durbar Square y monumentos de Nepal, son casi todos de pago, y no a precios baratos precisamente. La estupa de Boudhanath no es una excepción. Aunque la entrada aquí sí es bastante más económica que en otros puntos.

Precio de la entrada: 150 Rs  Si te alojas en la zona, puedes volver a utilizarla para acceder.

DÓNDE  ALOJARSE EN BOUDHANATH

Cómo apuntaba anteriormente, hay varias guesthouses en los alrededores de la stupa, algunas pertenecientes a los propios monasterios.

Llevaba anotados dos lugares en concreto que me había recomendado Lluís del blog Mes Enllà, donde puedes encontrar una estupenda guía de Nepal.

El Hotel Tharlam y la guesthouse PRK. Pero ambas estaban ocupadas, al igual que otros lugares que visitamos.

Finalmente nos alojamos en el Hotel Tibet International un hotel muy recomendable si no te importa gastar unas rupias más, prefieres más lujos o como en nuestro caso, no encuentras nada más, disponbile en la zona. Y nos recorrimos unos cuantos lugares.

El hotel está situado fuera del recinto de la stupa, en la carretera principal de Boudhanath, pero tan sólo a unos metros. De hecho, desde la terraza de los desayunos y desde algunas habitaciones superiores se divisa imponente la estupa justo en frente.

El hotel no es barato, pero regateando duramente conseguimos rebajar el precio en el que también nos incluyeron de forma gratuita un delicioso masaje tradicional tibetano. Nos agasajaron con dulces típicos tibetanos y un trato sumamente hospitalario y acogedor. Un desayuno fantástico con productos tanto tibetanos, nepalíes como occidentales así como unas estupendas habitaciones hacen de este hotel un lugar sumamente recomendable.

Boudhanath

Vistas desde el Hotel Tibet International

Boudhanath

Vistas desde el Hotel Tibet International

DONDE COMER Y CENAR

Flavours

Un lugar con mucho encanto enfrente mismo de la estupa, con sabores occidentales,  raciones abundantes y unos más que deliciosos postres y tartas a precios muy asequibles. Como en casi todos los establecimientos que pisamos en Nepal, también disponen de wifi gratis. Nosotros comimos una vez y cenamos otra. Nos encantó el lugar . Además el establecimiento contrata personal con alguna discapacidad para integrarlos dentro del mundo laboral. Con lo que además de comer maravillosamente estarás apoyando una buena causa. Totalmente recomendable.

Precio medio: 300-400 Rs por persona con plato principal, bebida y postre.

Flavours_Boudhanath

Deliciosa la comida en el restaurante Flavours

Limis

También recomendado por Lluís, nos acercamos a este restaurante que sirve comida tibetana, donde disfrutamos de unos deliciosos momos. Plato con el que creé una nueva adicción, como ya comenté en la entrada sobre la que hablé de la gastronomía de Nepal. ¡Deliciosos!

 

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