
El hecho de que me dedique profesionalmente al enoturismo y que haga decenas, sino cientos de visitas a bodegas a lo largo del año, puede hacer pensar que vista una bodega, vistas todas y que ya ninguna llegue a sorprenderme. Nada más lejos de la realidad. L@s que sentimos pasión por el vino y disfrutamos de este mundo del turismo enológico, bien sea profesionalmente o como turistas, (en mi caso me incluyo en los dos grupos) adoramos conocer nuevos vinos, disfrutarlos en el lugar que se crean y ver que afortunadamente en muchas zonas vinícolas hay bodegas y empresas que apuestan por hacer del vino algo cercano y para ser disfrutado con placer y de una forma amena. Relegarlo de ese podium divino al mundo terrenal. Lejos de ese aire un tanto snob y clasista que se le ha dado durante muchos años. El vino y su mágico entorno existen para ser disfrutados por todo el mundo , sepas más o menos sobre el fascinante mundo que lo rodea o sobre si la fermentación es maloláctica o alcohólica. O al menos, eso es lo que yo opino. Además adentrarte en este mundo crea una cierta adicción , y cuanto más aprendes y conoces, más quieres aprender.
Por eso disfruté tanto en mi último viaje a Valladolid. Cada una de las bodegas que visitamos durante 3 días, me dejaron encantada por su personalidad única y su apuesta por diferenciarse. Unas por su sencillez y cercanía, otras por su oferta más enfocada a entusiastas del vino, otras por ofrecer una visita puramente dirigida al deleite de los turistas que la visitan, lejos de tecnicismos, “simplemente” para ser disfrutadas. Y de cada una de ellas , de distinta manera , me llevé un recuerdo fantástico.
Durante este viaje pudimos recorrer distintas bodegas situadas en 3 denominaciones distintas.
En Rueda, a unos 40 km. de Valladolid capital, visitamos Bodegas Yllera, una bodega con un espectacular laberinto de cuevas mudéjares a 20 m. de profundidad, con casi 6 km. de recorrido subterráneo que nos dejó boquiabiertos a todos los que estábamos. Aunque parte de este recorrido está aún en fase de recuperación y la zona que está abierta al público y es visitable recorre un tramo de aproximadamente 1 km.

La localidad de Rueda alberga bajo su subsuelo gran cantidad de estas cuevas construídas entre los siglos XIV y XV, pero muchas de ellas se han ido perdiendo con el paso de los años. Los propietarios de esta bodega están justamente abriendo nuevos tramos , rescatando y recuperando del abandono estas antiguas cuevas y entrelazándolas unas con otras. De forma excepcional, tuvimos la oportunidad de ver también parte de esta fase de recuperación y fue como sentirse en plena aventura. Menos mal que íbamos bien guiados por el propietario, sino una servidora igual estaba aún intentando encontrar el camino de salida.
Además de este espectacular laberinto bajo tierra, han sabido darle un toque mágico trasladándote a la mitología griega con el “El hilo de Ariadna“ como historia conductora de la visita. Historia en la que por cierto, mi querida Naxos, tiene también un papel. Puro storytelling. Durante la visita a la bodega se van visitando 10 salas diferentes y relacionando sus vinos con diferentes personajes o episodios del Mito del Minotauro.


La bodega ofrece visitas con degustación de vinos y tapa o visitas que incluyen también comida, además de posibilidad de cenas u otros eventos especiales bajo demanda.
En nuestro caso, finalizamos la visita con una estupenda cena típica castellana en una de sus cuevas, maridada con diferentes vinos del grupo, algunos de ellos muy particulares y diferentes a los Rueda habituales. El ambiente es absolutamente familiar, y nos hicieron sentir como en casa. Un lugar que combina historia, unas instalaciones espectaculares y buen hacer de una forma realmente entrañable.

NFO: Tlf: 983 86 80 97 www.elhilodeariadna.es
En plena “Milla de Oro” , en Ribera del Duero, en la carretera que va desde Valladolid hasta Aranda de Duero, se encuentra Bodega Viña Mayor. Rodeada de unas 10 Ha. de viñedos ecológicos con cepas de la variedad autóctona “Tinto Fino” (también conocida en otras zonas como “Tempranillo) está totalmente integrada al paisaje en un entorno precioso.

Es una de esas bodegas con larga trayectoria y renombre, que producen vinos de alta calidad con modernas instalaciones y tecnologías, con grandes depósitos de acero inoxidable – algunos realmente gigantes con capacidad hasta para 18.000 litros- y aproximadamente 8.000 barricas para la crianza de sus vinos. Casi nada.

Pero lo realmente espectacular de esta bodega a lo que a enoturismo se refiere, es que la visita se va tornando inesperada y sorprendente a medida que se va desarrollando. Un sistema con iluminación y música controladas a medida que vas avanzando por el parque de barricas y diferentes efectos multimedia como un espectacular vídeo con efecto caleidoscopio que me encantó, van haciendo que entres en un estado de sorpresa continuo y de expectación, que culmina con el acceso al Calado del “Secreto” (nombre de uno de sus grandes vinos) y un espectáculo audiovisual que me dejó maravillada. No voy a dar detalles de lo que se encuentra en este calado, porque se perdería la sorpresa si algún día haces la visita, y además, para eso es el “secreto” mejor guardado de la bodega. Pero sólo decir que esta culminación de la visita a las instalaciones fue mágica y me dejó francamente cautivada.


Finalizamos la visita con un estupenda cata dirigida de vinos de la bodega.
La bodega ofrece visitas con degustación de 2 vinos de lunes a sábados , además de diferentes cursos de cata de vino.
NFO: Tlf: 983 68 04 61 www.vina-mayor.es
Ésta fue la visita más puramente enfocada al deleite “per se” de toda la ruta de bodegas que hicimos. Una experiencia para entusiastas del vino y para deleitarse sin prisas de todo lo que rodea al mundo del vino y a la gastronomía más cuidada .
Bodegas Cepa 21 es un proyecto que nace de la mano de los propietarios de Bodegas Emilio Moro, toda una institución en Ribera de Duero. Y lo hace como un proyecto puramente enfocado al enoturismo , en unas instalaciones modernas, minimalistas y cuidadas al detalle.

Y doy fe que lo han conseguido. Desde que entras a la bodega situada en un marco espectacular entre viñedos, disfrutas 100% de este espacio. Y mientras recorres sus instalaciones con una copa de vino en la mano, sientes que formas parte del lugar.


La visita culmina con una experiencia gastronómica digna de dioses. Un menú degustación compuesto de más de 7 o 8 platos (realmente perdimos la cuenta…) a cual más espectacular, maridados con los mejores vinos de la bodega. Cocina creativa y cuidada, “diseñada” por Alberto Soto , que te va sorprendiendo a cada bocado. Un verdadero deleite para los sentidos.

Toda la experiencia de esta bodega dura unas cuantas horas, así que cuando vayas, tomálo con calma y déjate llevar por las sensaciones sin prisa. La bodega queda además un tanto apartada, con lo que bien merece que le dediques la mayor parte de la jornada a disfrutarla.
También hay posibilidad de realizar sólo la visita a la bodega con una degustación de sus vinos, pero francamente, si has llegado hasta allí, te recomiendo que disfrutes de la experiencia al completo. No te arrepentirás. Yo personalmente, lo disfruté muchísimo.
La bodega ofrece visitas de lunes a domingo.
NFO: Tlf: 983 48 40 83 www.cepa21.com
Debo reconocer que personalmente tengo especial cariño y predilección por las bodegas pequeñitas y familiares. Y Bodegas Alfredo Santamaría, situada en Cubillas de Santa Marta, en el corazón de la región de Cigales, es una de ellas. Por eso me sentí como en casa desde el minuto 1.

La zona de Cigales , a muy pocos kilómetros de la ciudad de Valladolid, es conocida como la “cuna del clarete” , aunque en la bodega no sólo producen un clarete fresco, aromático y brillante, sino también rosados (no confundir con el clarete), blancos y excelentes tintos con una producción limitada, tradicional y muy cuidada.
Es una bodega en la que puedes disfrutar de la calidez de la sencillez y la cercanía. El mismo propietario es quien atiende las visitas y comparte contigo esa pasión y amor por sus vinos. Una forma de vida.
Tras recorrer los depósitos de hormigón tradicionales en la bodega subterránea y la nave de barricas, la visita finalizó con una cata de sus vinos acompañada de excelentes embutidos caseros de la tierra en una de las cuevas. Es uno de esos lugares que disfrutas entre charlas y buena compañía y donde te sientes como si fueras de la familia.

Pero los propietarios han querido ir un poco más allá, y han creado un complejo enfocado al enoturismo, compuesto no sólo por la bodega, sino también por un restaurante donde disfrutar de la comida tradicional y dos alojamientos rurales: El Cordonero, una casa rural de alquiler completo y el Pago de Trascasas, un Hotel Rural de 8 encantadoras y acogedoras habitaciones que también tuvimos la oportunidad de visitar. Un lujo poder despertarse por las mañanas con esas vistas.

NFO: Tlf: 983 585 006 www.complejoenoturisticosantamaria.com
Ubicada en Valoria la Buena, a medio camino entre Valladolid y Palencia, este espacio no es sólo una bodega, sino todo un complejo enoturístico, que incluye además de la bodega, un restaurante con una cocina cuidada y exquisita y un precioso hotel ubicado en lo que fue un antiguo castillo de la Orden de Calatrava. El sueño de esta familia de bodegueros, que rehabilitaron este espacio respetando su estructura original y los materiales propios de la zona, convirtiéndolo en un alojamiento con un encanto sumamente especial: la Posada Concejo Hospedería.

La pasión y devoción que Enrique Concejo – tercera generación de esta familia de viticultores- nos transmitió al recorrer todo el complejo, nos daba ya un pista de que todo en este espacio estaba hecho con mimo y amor.
Es un espacio para poder ser disfrutado al completo, con diferentes actividades que te permiten pasar todo un fin de semana allí, disfrutando del vino y de la gastronomía en un único espacio. Sintiéndote mimado por todos los detalles, pero al mismo tiempo creyéndote estar como en casa.
Empezamos nuestra visita con una cata de sus vinos rosados y tintos maridada con diferentes tapas a cual más sorprendente y espectacular. Aunque personalmente no soy demasiado de rosados, los vinos de esta bodega me sorprendieron muy gratamente y debo reconocer que algunos de ellos, como el Carradueñas, francamente, me conquistaron.


Finalizamos nuestra visita a este encantador espacio con una comida exquisita en su restaurante, El Sueño del General, llamado así en honor del abuelo de Enrique. Platos elaborados y creativos, pero manteniendo siempre la esencia de los productos de la tierra.

NFO: Tlf: 983 502 263 www.concejohospederia.com
Se me hace muy complicado elegir cual es el lugar donde más disfruté, porque sinceramente lo hice en todos.Y mucho. Como comentaba anteriormente, cada una de estas bodegas me dejó un recuerdo fantástico y cada una de ellas ofrece algo único y distinto que las hace especiales. Todos ellas son para disfrutarlas plenamente. Seas un amante o un entendido del vino; acabes de adentrarte en este mundo o no tengas ni la más remota idea. El grupo que fuimos durante este viaje, lo componíamos gente con niveles muy diversos y variados de conocimientos sobre vino. Y os aseguro que absolutamente todos disfrutamos muchísimo.
Me reitero de nuevo, el vino existe para ser disfrutado (con moderación, por favor) y no hay un vino mejor o peor. Será mejor aquel que más te guste. Y lo mismo sucede con las bodegas.
Así que tendrás que ir tú mism@ a Valladolid a comprobarlo y elegir tú mism@ cual es el proyecto y el vino que más te complace. Aunque te advierto que te resultará complicado decidirte. Yo me quedo con las 5 bodegas que nos abrieron sus puertas y nos hicieron pasar 3 días estupendos entre viñedos.
Todo el recorrido de bodegas en Valladolid que hicimos, a través de un estupendo vídeo de Miguel de Miguel en Ruta

Aunque al menos por aquí por el Norte de España, donde yo vivo, la primavera haya brillado por su ausencia este año y el verano se haga de rogar una y otra vez, estamos en época de cambios y de renovación. Es hora de salir del letargo invernal , de abrirnos a las horas de luz y de color. De hacer el cambio de armarios y de desprendernos de las ropas pesadas de invierno ( ¡sí, por favor !) para dar paso a telas ligeras, a descalzarnos y por qué no, para empezar a pensar en los viajes de verano.
Personalmente y profesionalmente estoy inmersa también en una época de cambios y renovación , algunos más complicados, otros más placenteros, pero todos positivos y llevados a cabo con tesón y pasión. Y este blog no podía ser menos.
Así que, quizás como llamada a ese sol que se resiste a llegar o quizás como una extensión de todos esos cambios que acontecen actualmente en mi vida, o simplemente por que a veces apetece estar de estreno, hoy luzco nuevo look en En el Camino con Moonflower.
Después de muchas horas de trabajo, el blog se presenta más limpio, más fresco y más visual. Y espero que también más intuitivo. Con los destinos bien diferenciados en el menú principal y con un menú superior con otros detalles no menos importantes.
En la página principal, encontrarás también una sección de destacados que poco a poco incluirá más contenido:
GASTRONOMÍA: Con consejos y experiencias gastronómicas
HOTELES: Con información y críticas sobre los hoteles donde me he alojado
GUIAS DE VIAJE: Con guías prácticas sobre los destinos que he visitado
MUST SEE: Con rankings de lugares y visitas imprescindibles en algunos destinos
Aunque la estrella del cambio de look, es en mi opinión, la cabecera del blog. Es obra de Francina, la responsable de La Xisca que ha sabido captar a la perfección la esencia de lo que le transmití, dando como resultado unas ilustraciones que me encantan . Su trabajo es simplemente espectacular y además es también una viajera, con medio corazón en India. Os recomiendo que le echéis un vistazo a su web.
En la cabecera he querido representar todo aquello que me emociona en los viajes y que tiene un significado especial para mi.
Estreno también nuevo logo. Una maleta siempre abierta, dispuesta a llenarse de emociones y sensaciones cada vez que estoy en el camino. Mi esencia, la esencia del blog. Y que está deseosa también de compartirlas con tod@s mis lectores.

El diseño es totalmente “responsive” con lo que podrás seguir leyendo el blog desde cualquier dispositivo, adaptándolo al entorno desde el que leas.
Quedan aún algunos pequeños retoques que hacer y es posible que se me haya escapado algún detalle, así que cualquier sugerencia o crítica constructiva es más que bienvenida.
Han sido unos días de esfuerzo - lamento haber estado un tiempo sin publicar- , para dar como resultado esta nueva imagen, que espero te guste y te facilite la lectura del blog. El blog se debe a todos los que me léeis, así que este nuevo look ¡va por todos vosotr@s!
Yo, sinceramente, estoy encantada con el resultado.
¡ Bienvenid@ a una nueva etapa de En el Camino con Moonflower!
La primera vez que viajé a Asia, me lo advirtieron. Una vez pises Asia no tendrás escapatoria. Quedarás irremediablemente atrapada. Y no pudo ser de otra manera. Desde que fui por primera vez, quedé irremisiblemente encandilada y enamorada por la magia de este continente. Y no he podido parar de viajar a Asia una y otra vez.
Asia es un crisol de razas y culturas, no en vano es el continente más poblado y extenso del planeta. Desde los pueblos de Oriente Medio, Asia Central, el Subcontiente indio… hasta mi amado Sudeste Asiático o extremo Oriente, sus más de 4.000 millones de habitantes hacen de esta parte del mundo un lugar tan mágico y misterioso que resulta imposible no ceder a sus encantos y caer sucumbido por su abrumadora riqueza y mezcla cultural.

Pero ¿por qué Asia nos produce esa sensación tan adictiva que nos hace volver una y otra vez? Cada uno tendremos nuestros motivos y nuestros rincones preferidos, y yo por supuesto tengo los míos. Pero hoy he querido compartir también las razones y rincones favoritos de 4 grandes viajeros y amigos, que también han viajado en numerosas ocasiones por la maravillosa Asia y al igual que yo, sienten un amor enorme por este continente.
Estas son las preguntas que les he formulado
Octavio es parte del equipo de una familia viajera entrañable, que se completa con Montse y el joven Álvaro, con el que han viajado por el mundo desde que era un bebé. Un claro ejemplo de que viajar con niños y en familia no es ningún impedimento si tu pasión por viajar supera cualquier excusa. Juntos constituyen un equipo viajero por el que es imposible no sentir cariño.
No te pierdas su blog Un Mundo para 3, especialmente si viajas con peques.
Éstas son sus respuestas.
R1- En Asia hemos encontrado todo, gentes sencillas, amables, cariñosas, unos paisajes que le cortan a uno la respiración y por supuesto degustar día a día su maravillosa gastronomía. Volver a disfrutar de ese choque cultural que uno percibe cuando visita cualquier gran ciudad de Asia, lo tradicional nunca está reñido con lo moderno, ellos consiguen que casen a la perfección!!! Estar en Asia es sentir Paz.
R2- Difícil pregunta porque todos nos han gustado, todos nos han apasionado, pero si tenemos que nombrar uno, este sería Tailandia, el país de la eterna sonrisa por ser el primero de los países del Sudeste Asiático que visitamos.
R3- Muchos rincones, ahí no nos queremos mojar, jejeje sabéis que cualquiera es una pasada y en todos hemos vivido momentos maravillosos. Y una ciudad preferida, jejeje, pues nos gusta mucho Bangkok, Singapur es la Suiza Asiática, Kuala Lumpur nos resultó un crisol de culturas. En definitiva todas, porque de Hanoi tenemos preciosos recuerdos.
Blai es un entrañable joven que a pesar de sus 20 años ha recorrido ya medio mundo. Empezó a viajar con la familia, desde muy jovencito y desde hace unos años lo hace también en solitario. El año pasado cumplió uno de sus sueños, viajar durante 7 meses por Asia de cabo a rabo. Es una persona encantadora y de una sensibilidad exquisita a la que siempre es un placer volver a ver. Leer su blog Una Vida en Mil Viajes es una absoluta delicia.
Ésto es lo que él siente por Asia.
R1- Para mi Asia es mucho más que un continente. En primer lugar, fue el lugar en el que por primera vez descubrí maneras de hacer totalmente distintas a las que había podido conocer en Europa o América. Fue, pues, un gran descubrimiento al que poco a poco, y viaje tras viaje, me fui volviendo muy adicto.
En segundo lugar, fue el escenario de mi viaje de 7 meses que realicé en 2012, con lo que el cariño que le tengo no puede ser mayor. Es un lugar que amo y al que sin ningún tipo de duda seguiré volviendo probablemente el resto de mi vida.
Son sus amables gentes, su cultura exótica, colorida y distinta, su facilidad, su gastronomía, su ambiente, su color… Asia es un estado de ánimo que quien lo prueba no puede dejar de ansiarlo.
R2- No sé si es algo bueno o algo malo, pero sin duda alguna, tengo un país favorito de todos los que he conocido en Asia: Laos. Lo conocí en 2010 y me cautivó al instante. Dos años después, durante mi viaje largo por el continente, decidí regresar para corroborar mi amor o desmitificarlo. Me enamoré aún más.
Laos es un país tranquilo, un país en el que todo va a un ritmo calmado y en que encontrar una sonrisa no supone nada más que abrir los ojos y mirar. Su color es muy especial, su comida básica pero riquísima y su gente, su patrimonio más preciado. No tiene los monumentos de Camboya, ni las playas de Tailandia, pero hay algo que lo hace un país extremadamente único e incomparable.
R3- Mi rincón favorito no podría ser otro que Luang Prabang, en Laos. No obstante, para no repetirme y mostrar un poco la variedad del continente, debo confesar que otro de los lugares que más me han encandilado es Khiva, en Uzbekistán, una pequeña ciudad que formó parte de la mayor ruta comercial que jamás ha existido, la ruta de la seda, y que ha modelado a lo largo de los siglos la idiosincrasia mixta y mutante de esa bonita ciudad que respira entre el ocre del desierto y el azul turquesa de sus cúpulas.
No obstante, decir un solo lugar se me antoja totalmente imposible, con lo que si esta misma pregunta me la repitieras en 3 horas, te daría una respuesta totalmente distinta.
Sele es un buen amigo, y una persona estupenda, con la que he compartido muy buenos momentos e incluso algún viajecito por España. Viaja tanto sólo, como con su encantadora pareja, Rebeca. Es un viajero ávido que ha recorrido ya 80 países. El año pasado hizo realidad uno de sus grandes sueños, viajar sin billete de vuelta durante 8 meses por el continente americano. Su blog El Rincón de Sele es uno de los blogs más reputados del panorama nacional, con relatos completísimos y muy buena información .
Él define así, su amor por Asia.
R1- En Asia encuentro que nada más aterrizar me encuentro con un choque cultural explosivo e increíblemente atractivo. Viajo a Asia para escapar no sólo de mis rutinas sino de la manera de ver la vida. Me considero totalmente “asiadicto” y muchos de mis grandes recuerdos viajeros provienen de dicho continente. Desde Oriente Medio hasta Japón, pasando por Asia Central o el Sudeste asiático… es el bazar de las especias dentro de un viaje.
R2- Es complicado decidir esta cuestión pero quizás el sabor de boca que me dejó Sri Lanka es difícil de igualar. Un país pequeño con ocho lugares Patrimonio de la Humanidad, una Naturaleza deslumbrante y una gente que te sonríe de verdad son suficientes motivos para haberme enamorado a primera vista de este rincón asiático.
R3- En la selva de Tanjung Puting, al sur de Borneo (Indonesia) pude observar en libertad a los orangutanes. Se me eriza el vello sólo de pensar en aquella experiencia. Para llegar tuvimos que remontar en barca el Río Sekonyer. Allí no había vehículos ni se les esperaba. Selva densa y agua… además de un sinfín de especies animales. Me enorgullezco de haber comprobado la mirada tierna del orangután, que lamentablemente es cada vez más difícil ver en Asia.
De ciudades… me quedo con Aleppo, en Siria. Oriente Medio puro. Ojalá la guerra en este país se pare de una vez y su gente pueda vivir tranquilamente. Más amables y hospitalarios que los sirios es difícil encontrarse gente.
Lluís es un gran viajero y un excelente fotógrafo, que suele viajar con su pareja Nùria. Son una pareja encantadora a la que le tengo muchísimo cariño y con los que siempre es un placer re-encontrarse y charlar . Con ellos puedes pasar horas y horas hablando de viajes, especialmente de su amada Ruta de la Seda o de su siempre añorada Ladakh, una remota región india en los Himalayas, a donde vuelven siempre que pueden. Su particular Shangri-La. Son unos viajeros intrépidos y todo-terreno, y unas personas adorables.
Su blog Més Enllà destila amor por Asia y pasión por los remotos lugares que han pisado.
Éstas son las respuestas de Lluís.
R1- Lo que me atrae de Asia es su diversidad cultural: Oriente Medio, India, Sudeste Asiático, China…. diferentes países con diferentes culturas, y todos ellos absolutamente seguros, con gente muy hospitalaria y por los que es relativamente fácil viajar.
Me atrae profundamente el budismo tibetano y la historia que hay detrás de la Ruta de la Seda. Y como las dos están en este continente, no veo motivos para no volver allí las veces que haga falta!
Por otra parte, siento la necesidad de ir cada año como si mi casa estuviera allí en vez de aquí. Es algo que necesito, por eso vuelvo una y otra vez. ¿Adicto a Asia? ¡pues si!
R-2 Es difícil decidir cual país es mi favorito, pues cada uno de ellos tiene una zona que me ha enamorado.
Por las veces que he estado podría deducir que probablemente Turquía, India y Nepal sean los países que más me han gustado. Elegir entre uno de estos tres seria complicado, quizás India sea el país al que más me satisface visitar, aunque también es el que me da más pereza ir.

Foto de Lluís en la mezquita de Id Kah en Kashgar, Xinjiang, China, durante el Eid al-Fitr, la celebración del final del Ramadán
R-3 Esta es fácil. Mi zona del mundo preferida son los Himalayas, así que mi rincón preferido es Ladakh y Boudhanath, en Kathmandú.
En el caso de Ladakh influye enormemente el hecho de tener amigos de allí y de Cachemira, a los que deseo volver a ver y abrazar.
Kathmandú me encanta porque no creo que haya ningún aficionado a la fotografía a la que no le encante aquella ciudad y su ambiente.
Me siento tremendamente identificada con todo lo que han comentado mis amigos viajeros. Para mi , Asia y especialmente el Sudeste Asiático, es un estado de ánimo, un lugar donde me siento en paz, y al que tengo necesidad de volver una y otra vez, como si fuera mi casa, y que anhelo con muchísima fuerza cuando estoy lejos. Creo que cuando estoy allí, me siento más yo que nunca. Viajar a Asia para mi es sencillamente una necesidad.

En Sulawesi, Indonesia
La mezcla de culturas y religiones; el abanico de deliciosos platos de cada uno de sus pueblos que hacen que en Asia encontremos algunas de las mejores gastronomías del mundo; la fantástica hospitalidad de sus gentes que me han regalado algunas de las mejores sonrisas que jamás recuerde; el contraste de paisajes sin domar con frondosas selvas repletas de vida, montañas que rozan el cielo, arrozales de un intenso verde o playas que parecen soñadas, con monumentos deslumbrantes o grandes ciudades encantadoramente caóticas… Y en el orden más práctico, la seguridad que se siente en la mayoría de lugares y el hecho de que en la mayoría de países resulte muy económico viajar y vivir el día a día, e incluso permitirte algunos de esos lujos asiáticos tan confortables y mágicos, hacen de Asia un lugar que no deja indiferente a nadie.
En cuanto a mis países favoritos, también me resulta muy complicado decantarme, pero creo que Camboya y Nepal, son los dos países que, hasta la fecha, han marcado en mi , una huella más profunda. Y en los dos países lloré de tristeza, al tener que abandonarlos.

En Bhaktapur, Nepal
Pero es en Tailandia, donde me siento como pez en el agua y donde cada vez que regreso, siento que ya estoy de nuevo en casa. Quizás porque es el país asiático que más veces he visitado, o quizás porque fue el primero que conocí de este continente, pero cuando llego allí, siento que he regresado de nuevo a mi hogar.
Mis rincones favoritos los tengo más claros. Bangkok es una de las ciudades que más me atrapa del mundo y no me canso de volver una y otra vez. Y las islas Perhentian de Malasia son sin lugar a dudas, mi pequeño paraíso particular en Asia. Al menos hasta que encuentre otro que lo sustituya….
Y ¿tú? ¿Te sientes también identificado con nosotros? ¿Eres también un/una asia-adict@? Seguro que si es así, tendrás también tu pequeño paraíso particular, aquel que dejó una profunda huella en ti y del que guardas recuerdos tan bellos como los que guardamos nosotros de nuestra amada Asia. ¿Los compartes con nosotros?
Y si eres de los que aún no has estado nunca en Asia, ya lo sabes. !Asia crea adiccción! Luego no digas que no te lo advertimos.
Todos los que tenemos el “virus” del viaje en nuestro interior, tenemos decenas, sino cientos de sueños viajeros. Unos soñamos con recorrer el mundo durante largos periodos, sin prisa, sin billete de vuelta. Otros soñamos con llegar a lugares remotos y casi inaccesibles. Otros soñamos con lugares que forman parte de nuestra quimera interior desde que tenemos uso de razón, sin saber siquiera el motivo que nos lleva a anhelarlos con tanta fuerza. Y tantos otros, tenemos una lista tan larga e inmensa de lugares que queremos pisar, sentir y experimentar, que necesitaríamos 10 vidas para vivirlos.
Muy a menudo nos cuesta mucho esfuerzo , tesón y pasión llegar a conseguir hacer esos sueños realidad. Algunos lugares por su lejanía, por su dificultad de acceso o por lo elevado del coste económico para llegar hasta allí se convierten en quimeras dificilmente alcanzables, aunque creo que nunca imposibles. Otras veces excusas como la falta de tiempo, la falta de coraje, el dejarnos llevar por la cotidianidad y otras tantas, hacen que los sueños acaben diluyéndose y nunca lleguen a convertirse en una realidad.

Aunque soy de las que necesitarían 10 vidas para hacer realidad todos los sueños que tengo (nací soñando, que le vamos a hacer…), también soy de las que piensan que la vida es demasiado corta, como para no esforzarse y sacar valentía para intentar alcanzarlos. Y aunque me siento profundamente afortunada por haber cumplido ya unos cuantos sueños , no hay que bajar nunca la guardia, ni perder la esperanza y sigo luchando y esforzándome día a día, para conseguir tantos otros. Y los que estén por venir…
Muy a menudo nuestras quimeras nos llevan a anhelar lugares muy lejanos. Lugares como Micronesia, Polinesia, Bhutan, Tibet y tantos otros encabezan mi lista personal. Pero hoy no voy a hablar de estos lugares, sino de otros que aún estando mucho más cerca,y siendo mucho más abarcables, todavía no he logrado alcanzar. Quizás para muchos sea incomprensible, incluso ridículo, pero cada cual sueña lo que quiere o puede. Y aunque el hecho de haberme ido hasta la otra punta del mundo muchas veces, haga díficil de entender que todavía no haya pisado estos lugares. Ahi están. Todavía sin cumplir. Así que estos son Mis sueños a menos de 3.000 km. de distancia
Aunque he estado en más de una ocasión en distintos lugares de la Provenza, jamás lo he hecho en el momento en que los campos se tapizan de azul y violeta, y el aroma a lavanda lo impregna todo de un perfume que siento intenso antes de siquiera haber estado.
Sólo puede disfrutarse de este hermosísimo espectáculo en una época determinada del año, cuando la floración hace su aparición a finales de Junio y sólo tiene una duración de unas semanas.
Tan sólo unos 750 km. me separan de hacer realidad este sueño, pero aún no he podido disfrutarlo jamás.

Foto de M. Teresa de Apuntes de Viajes
Artículos como los de M. Teresa en su Apuntes de Viajes y Gus en su Gus Planet , no hacen más que aumentar mi ensoñación.
A punto estuve de conseguir este sueño cuando tenía 20 años, pero las cosas de la vida, me impidieron hacerlo realidad entonces. He disfrutado de muchas noches de verano repletas de luz, en muchos lugares del Norte de Europa. Pero pisar Islandia y disfrutar del sol de medianoche allí, rodeada de los impresionantes y espectaculares paisajes de este hermoso país volcánico, se ha convertido en un espina clavada muy profundamente. 2.600 km. me separan del sueño.
Para ir abriendo boca, me quedan artículos como los de Fran en My Guia de Viajes, Helena en Mi Maleta y yo , Vero en Los Viajes de Paco, Vero y Helia o este hermoso video que me transporta a la magia de los sueños.
Midnight Sun | Iceland from SCIENTIFANTASTIC on Vimeo.
Hace muy pocos días, siguiendo en directo el viaje a Noruega y Finlandia, de mis amigos Victor y Eva de Mi Patria son mis zapatos , he llegado incluso a emocionarme como si fuera yo misma la que hacía su sueño realidad. Ellos acaban de conseguirlo recientemente. Han disfrutado de la magia del amanecer polar, de maravillosas auroras boreales en Laponia. Las bajísimas temperaturas y horas de paciencia esperando verlas, tuvieron su recompensa. Un sueño cumplido y un acontecimiento mágico. No puedo más que alegrarme muchísimo por ellos y dejar volar la imaginación con sus fotos y videos, mientras llega el momento de que sea yo quien pueda estar disfrutando de tan maravilloso espectáculo.

Foto de Victor de Mi Patria en mis zapatos
Son un poquito más de 3.000 km. los que me separan de este sueño (unos 300 más) , pero espero que lo suficientemente pocos, para creer que puedo alcanzarlo más pronto que tarde.
Desde que tengo uso de razón, soy amante de los Beatles. He sido melómana desde que tengo consciencia, pero con esta banda de Liverpool, no es sólo una cuestión musical, sino casi un estilo de vida. A los 13 años ahorraba meses para poder comprarme sus discos y con 16 años tenía casi su discografía completa. Todavía hoy los escucho en vinilo. Sí, soy una romántica con esto de la música, y donde esté un vinilo, que se quité el mp3 . Llevo años coleccionando vinilos.

Siendo una tierna adolescente conseguí una invitación para ir a una fiesta muy , muy especial en The Cavern de Liverpool , el antro donde el mítico grupo dió sus primeros bolos cuando se iniciaban. Tenía 13 años y obviamente ( o no) mis padres nunca me dejaron ir . Desde entonces he soñado con ir allí a un concierto, con recorrer las calles que vieron nacer a los Fab 4 de Liverpool. He anhelado pisar “Strawberry Fields”, el lugar que dió pie a la canción de homónimo nombre, y que es el tema que encabeza la lista de mi Banda Sonora vital y representa muchísimas cosas para mi. Los que me conocen bien, me identifican irremediablemente con esta canción y es la música que espero que suene el día que me despida hacia el viaje final.
Y ¿cómo no he ido todavía a Liverpool, si está a tiro de piedra, hay vuelos casi regalados de precio para llegar allí y he estado montones de veces en Inglaterra, te preguntarás? Yo también me lo pregunto, sinceramente.
Así que hace tan sólo unos días he decidido que ya era hora de hacer realidad mi sueño de adolescente . Que no debía esperar más. Y en menos de 2 semanas me cojo el portante, y me voy hasta Liverpool. Emocionada hasta la médula y en un viaje de freakismo y beatle-pasión absolutos.
Pero , como digo siempre, la vida es para soñarla y los sueños para hacerlos realidad. No hay tiempo que perder.
Por mi parte, seguiré soñando muy fuerte . Sea en conseguir retos personales, o en viajar a lugares que anhelo, a menos de 3.000 km. o en la otra punta del mundo. Pero sobretodo seguiré intentando conseguir el coraje, la fuerza y la ilusión para convertir mis sueños en momentos vividos en primera persona.
¿Y tú? ¿También sueñas en viajar a lugares a muy poca distancia, que incomprensiblemente aún no has pisado? Si es así, ojalá encuentres el momento y la pasión para conseguirlo. Muchas veces se trata simplemente de alejarnos de la rutina y de decir: ha llegado el momento.
Yo, por el momento, me voy a Strawberry Fields, el lugar donde nada es real.
Mucho antes de viajar a Nepal, sabía a ciencia cierta que al llegar a Boudhanath me estremecería. Cientos de veces había soñado con pisar este lugar sagrado y girar alrededor de la enorme estupa budista.
Y no pudo ser de otra manera. Allí estaba yo, emocionada, llorando de felicidad y sintiendo la enorme energía que desprende Boudhanath, cuando después de un agradable paseo de unos 2 km. desde Pashupatinath, llegamos por primera vez a este lugar que alberga una de las estupas más veneradas por los budistas tibetanos.


Boudhanath es uno de los barrios de Kathmandú y está situado a unos 11km. del centro. Está habitado mayoritariamente por tibetanos refugiados que se establecieron aquí tras la invasión china. Lo más cerca que he podido estar de la magia del Tibet hasta la fecha.
La bella y majestuososa estupa que domina el barrio es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y la estupa budista más grande de Nepal y una de las más grandes del mundo. Se encuentra en un lugar de paso de una antigua ruta comercial del Tibet, donde los comerciantes hacían un alto en el camino para descansar , rezar y dar las gracias. Así pues, cuando muchos de los refugiados entraron en Nepal desde el Tibet en los años ’50 , decidieron quedarse a vivir en los alrededores de este lugar sagrado.


Es un lugar muy importante de peregrinación y meditación y uno de los lugares más sagrados para los budistas tibetanos, por lo que cientos de monjes y estudiantes de dharma habitan también sus calles durante largos periodos.

Hay alrededor de 50 gompas (monasterios) tibetanos en torno a la estupa de Boudhanath y los cánticos, los mantras y la espiritualidad invaden irremediablemente el ambiente.
Es especialmente al caer la tarde, cuando el barrio se tiñe de una atmósfera mágica y conmovedora. La mayoría de los turistas han abandonado ya el lugar y cientos de peregrinos o vecinos del barrio , en su ritual diario, salen hacia la estupa rodeándola un mínimo de 3 veces mientras hacen rodar los molinillos de oración , repitiendo “Om Mani Padme Hum” y el incienso, las lámparas de mantequilla y los cánticos nos envuelven en un halo casi místico.



Para poder vivir al máximo la magia de este lugar es totalmente recomendable alojarse allí al menos una noche. Pudiendo disfrutar de la tranquilidad y la paz que se respira a primera hora de la mañana o por la noche, cuando tras sus rezos, la comunidad tibetana se recoge en sus casas. Sobre las 20,30h ya apenas quedan algunos perros como espectadores de la estupa


Así, que tras nuestra primera visita a Boudhanath decidimos volver y alojarnos allí unos días al final de nuestro viaje por Nepal, tras recorrer otros puntos del valle y poder vivir así plenamente el seductor ambiente del barrio.
La mayoría de alojamientos en esta zona son guesthouses muy sencillas donde los estudiantes budistas se alojan por largos periodos, por lo que es totalmente recomendable reservar el alojamiento con antelación si no queremos quedarnos sin cama. Un consejo que yo no me apliqué a mi misma, aunque iba avisada. Estuvimos recorriendo un gran número de guesthouses, algunas que llevaba recomendadas y otras que fuimos encontrando, preguntando por disponibilidad. El resultado fue nefasto. La mayoría estaban completas con meses de antelación. Otras no nos permitían alojarnos sólo durante unas pocas noches (el mínimo eran 2 o 3 semanas). Y el únco que encontramos donde había disponibilidad era un auténtico tugurio, sucio como una pocilga, con una humedad que hacía dificultoso incluso respirar , sin ventilación y sin baño.. Y aunque hemos dormido en sitios cutres, éste era realmente escabroso. Y la verdad, no íbamos hasta allí para hacer ninguna penitencia.
Cuando ya estábamos a punto de desistir acabamos encontrando un hotel bastante lujoso, el Hotel Tibet International, donde tras enseñarnos diferentes tipos de habitaciones (algunas que quitaban el hipo) , decidimos reservar la habitación más sencilla para lamento de su personal, que aún siendo la más barata que tenían, acabó resultando la habitación más cara con mucha diferencia que pagamos en Nepal. Unos 80 USD la noche, tras largos y duros regateos. Pero yo no quería marcharme de Nepal, sin alojarme en Boudhanath, así que aunque sólo lo hicimos una noche por lo desorbitado del precio- teniendo en cuenta que estábamos en Nepal-, mereció totalmente la pena. Ni que decir tiene que el hotel era una maravilla y nos trataron como auténticos marajás.
Tras esa noche allí, y en vista del éxito, volvimos de nuevo a la guesthouse de Chettrapati donde nos alojamos al principio del viaje y donde habíamos estado de maravilla, para pasar nuestros últimos días en Kathmandú.
El haber estado en dos ocasiones en Boudhanath y el hecho de alojarnos allí, nos permitió disfrutar del lugar casi 3 días enteros.
Aunque la mayoría de gente pasa en esta zona tan sólo unas horas, para mi fue un auténtico placer deambular sin rumbo por el barrio y vivir una de las experiencias más bonitas del viaje: poder pasar unas horas en un monasterio tibetano, que encontré de casualidad en un callejón escondido , y donde los mantras de las oraciones de todos los monjes al unísono y las trompetas tibetanas penetraron por todos los poros de mi piel. Y el tiempo se detenía mientras me tomaba un té con mantequilla al que había sido invitada por los monjes y sentía vivir una experiencia única y fascinante. Por respeto a los monjes no pude fotografiar nada, pero esas horas que viví en esa gompa tibetana como invitada y la khata (pañuelo de seda blanco) que me regalaron como presente al marcharme, es algo que permanecerá siempre en mi memoria.

Es difícil seleccionar los mejores momentos que viví en Nepal. Todo el viaje resultó ser auténticamente delicioso y maravilloso . Pero creo que los momentos que viví en Boudhanath junto con la experiencia en Bungamati, es algo que no olvidaré jamás.
Es muy recomendable combinar la visita a Boudhanath desde Pashupatinath , que queda muy cerca (a unos 2 km.) desde donde se puede llegar con un paseo muy agradable de menos de una hora por una zona con escenas rurales y pequeñas casitas donde seguramente los niños saldrán a saludarte. Cuando empieces a ver banderas tibetanas sobre los tejados de las casas, sabrás que ya has llegado al barrio.

Llegando a Boudhanath
Un taxi hasta el centro de Kathmandu (zona de Thamel) nos costó 300 Rs.
Los accesos a las Durbar Square y monumentos de Nepal, son casi todos de pago, y no a precios baratos precisamente. La estupa de Boudhanath no es una excepción. Aunque la entrada aquí sí es bastante más económica que en otros puntos.
Precio de la entrada: 150 Rs Si te alojas en la zona, puedes volver a utilizarla para acceder.
Cómo apuntaba anteriormente hay varias guesthouses en los alrededores de la stupa, algunas pertenecientes a los propios monasterios.
Llevaba anotados dos lugares en concreto que me había recomendado Lluís del blog Mes Enllà, donde puedes encontrar una estupenda guía de Nepal.
El Hotel Tharlam y la guesthouse PRK. Pero ambas estaban ocupadas, al igual que otros lugares que visitamos.
Finalmente nos alojamos en el Hotel Tibet International un hotel muy recomendable si no te importa gastar unas rupias más, prefieres más lujos o como en nuestro caso, no encuentras nada más, disponbile en la zona.
El hotel está situado fuera del recinto de la stupa, en la carretera principal de Boudhanath, pero tan sólo a unos metros. De hecho, desde la terraza de los desayunos y desde algunas habitaciones superiores se divisa imponente la stupa justo en frente.
El hotel no es barato, pero regateando duramente conseguimos rebajar el precio en el que también nos incluyeron de forma gratuita un delicioso masaje tradicional tibetano. Nos agasajaron con dulces típicos tibetanos y un trato sumamente hospitalario y acogedor. Un desayuno fantástico con productos tanto tibetanos, nepalíes como occidentales así como unas estupendas habitaciones hacen de este hotel un lugar sumamente recomendable.

Vistas desde el Hotel Tibet International

Vistas desde el Hotel Tibet International
Un lugar con mucho encanto enfrente mismo de la estupa, con sabores occidentales, raciones abundantes y unos más que deliciosos postres y tartas a precios muy asequibles. Como en casi todos los establecimientos que pisamos en Nepal, también disponen de wifi gratis. Nosotros comimos una vez y cenamos otra. Nos encantó el lugar . Además el establecimiento contrata personal con alguna discapacidad para integrarlos dentro del mundo laboral. Con lo que además de comer maravillosamente estarás apoyando una buena causa. Totalmente recomendable.
Precio medio: 300-400 Rs por persona con plato principal, bebida y postre.

Deliciosa la comida en el restaurante Flavours
También recomendado por Lluís, nos acercamos a este restaurante que sirve comida tibetana, donde disfrutamos de unos deliciosos momos. Plato con el que creé una nueva adicción, como ya comenté en la entrada sobre la que hablé de la gastronomía de Nepal. ¡Deliciosos!
Disfrutar de estupendas experiencias gastronómicas, recorrer bodegas y catar fantásticos vinos, conocer la oferta cultural y enogastronómica de Valladolid… en eso y más consistía el Blogtrip #Saboreavalladolid al que asistí hace unos días. El nombre ya de por sí suena sugerente y delicioso ¿verdad? Yo no pude resistirme a aceptar la invitación.
Invitada por la Sociedad Mixta para la Promoción del Turismo de Valladolid y con una estupenda organización y compañía como anfitriones, por parte del personal técnico de la Oficina de Enoturismo de Valladolid y el equipo de Gizmo Pucela (un blog muy recomendable para estar al tanto de todo lo que Valladolid tiene por ofrecer) , disfruté de una experiencia estupenda junto a otros compañeros blogueros: Edu y Eri del blog Eduyeriviajes , Miguel y Vanesa del blog Miguel en Ruta y Rebeca y Sele del blog El Rincón de Sele .

El equipo durante el #Saboreavalladolid

Os presento a Gizmo
Como amante del mundo del vino y la gastronomía , parecía que el viaje estaba hecho a medida para mi y me sentí en mi salsa durante los 3 días que duró esta estupenda experiencia. Además con una compañía fabulosa. ¡Qué más se puede pedir!
Un combinado de bodegas tradicionales con las más novedosas apuestas enoturísticas; deliciosos platos de la cocina tradicional castellana con espectaculares y sorprendentes propuestas de cocina de autor; enoturismo urbano con una divertidísima cata a ciegas; una ruta de exquisitas tapas mientras recorríamos el Casco Histórico de Valladolid salpicado de espectaculares monumentos y edificios históricos; fantásticos vinos; increíbles rincones y castillos como el de Peñafiel… y sobre todo unas gentes estupendas que nos abrieron sus puertas haciéndonos sentir en casa durante todo el viaje.
Nos alojamos en el Hotel AC Palacio de Santa Ana, un acogedor hotel ubicado en un precioso edificio del siglo XVI y que fue un antiguo Monasterio de Jerónimos
Iré desgranando el viaje en posteriores artículos, pero estas son unas pinceladas de las experiencias que vivimos durante los 3 días que duró el Blogtrip.
Recorrimos 3 de las 5 Denominaciones de Origen del Vino que tiene la provincia de Valladolid.
En la D.O. Rueda descubrimos el “Hilo de Ariadna” de la Bodega Yllera, donde además de recorrer sus espectaculares cuevas, disfrutamos de una estupenda cena castellana, acompañados de la relaciones públicas y el propietario de la Bodega.

Bodega Yllera
En la D.O Ribera de Duero, disfrutamos del sorprendente espéctaculo audiovisual entorno al “Secreto” que me dejó impresionada, y de una estupenda cata de vino en Bodegas Viña Mayor.

El “Secreto” de Bodega Viña Mayor
Visitamos Peñafiel con su encantadora Plaza del Coso y su magnífico castillo, de nobles y brillantes muros y desde donde se divisan una estupendas vistas de los campos que lo rodean, y donde se localiza también el Museo del Vino. La provincia de Valladolid alberga el mayor número de castillos de toda España, y el castillo de Peñafiel, es sin duda un ejemplo fantástico de la riqueza monumental que podemos encontrar.

Castillo de Peñafiel
También en Ribera del Duero, visitamos las modernas instalaciones de la Bodega Cepa 21, donde nos deleitamos con un asombroso menú degustación con la cocina más innovadora que nos dejó impresionados a todos.

Un cocido deconstruído en el restaurante de Bodega Cepa 21
El último día tocó visitar la D.O Cigales, históricamente conocida por sus afamados vinos claretes.
Aquí visitamos una pequeña bodega tradicional , de esas entrañables, de toda la vida, Bodega Santamaría, que además completa su oferta con una acogedora casa rural. Un buen aperitivo a base de deliciosos embutidos y quesos acompañó la cata de sus vinos, antes de desplazarnos hasta la Hospedería Concejo. Un lugar donde han sabido combinar la herencia histórica de un alojamiento con encanto enclavado en un palacio, con la Bodega Concejo y un estupendo restaurante, convirtiendo así todo el espacio en una experiencia enoturística completa. Una cata maridaje con innovadoras tapas y una comida deliciosa, dieron la despedida de este viaje.

Bodega Santamaria

Concejo Hospederia
También tuvimos tiempo de recorrer la ciudad de Valladolid. Una ciudad estupenda a nivel cultural salpicada con numerosos palacios y rincones encantadores y unas iglesias de aquellas que quitan el hipo.
El Patio Herreriano, un lugar fantástico convertido en un Museo de Arte Contemporáneo. El Palacio de Fabio Nelli. La Plaza del Viejo Coso de Valladolid. La Iglesia de San Pablo con una maravillosa portada … son sólo algunos de los fantásticos rincones que ofrece esta ciudad y que merece la pena ir descubriendo.

Espectacular portada de la Iglesia de San Pablo
También practicamos el “enoturismo urbano” en un lugar que me encantó. La vinoteca Señorita Mala Uva. Un espacio que ha sabido ir más allá de las típicas tiendas donde se vende vino o productos gourmet, con una innovadora oferta de catas y actividades para poder disfrutar del vino, sin la necesidad de ser un super experto en vinos, sin tener que moverse de la ciudad y de una forma totalmente amena y divertida. La vinoteca ha tenido bastante éxito, cosa que entiendo perfectamente, y ha abierto también espacios en Palencia y Madrid. Aquí pasamos un rato de lo más divertido con una cata a ciegas donde jugamos a aprender sobre los aromas y sabores del vino

Disfrutando de la cata a ciegas en Señorita Malauva
Y una visita a Valladolid no estaría completa sin disfrutar de sus tapas. Hablaré más extensamente de las tapas que disfrutamos y de los bares donde las tomamos. Pero acompañados por Josean, un sommelier profesional artífice de “Catadolid” , recorrimos algunos de los mejores bares de la ciudad, degustando los pintxos más sorprendentes y deliciosos, que maridamos con distintos vinos. Hasta pudimos inauguar en primicia una innovadora taberna japonesa, que nos dejó maravillados: la Taberna Wabi Sabi.

Espectaculares tapas en Los Zagales

Taberna Wabi Sabi
Sin duda, Valladolid ofrece un combinado excelente y totalmente recomendable, para los amantes de la cultura, la gastronomía y el vino. Yo pasé unos días estupendos en los que disfruté muchísimo y que me supieron incluso a poco. Estoy deseando volver.
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